El analista internacional detalló en Infobae al Regreso cómo la crisis energética, el endurecimiento del bloqueo y la falta de apoyos externos empujan a Cuba hacia una apertura económica bajo control de las Fuerzas Armadas, en medio de la nueva presión de Estados Unidos tras las declaraciones de Donald Trump
En una entrevista para Infobae en vivo, el especialista en política internacional Fabián Calle ofreció una lectura integral sobre la actualidad cubana y la nueva escalada de tensiones tras las declaraciones de Donald Trump, quien habló de una posible “toma amistosa” de la isla. La situación crítica de Cuba, la presión económica y diplomática ejercida por Estados Unidos y la dinámica geopolítica que involucra a actores como Rusia, China y Venezuela fueron los ejes del análisis.
El cerco económico y la crisis energética en Cuba
Calle describió el deterioro del panorama cubano: “Estamos frente a un proceso de colapso agudo de un país que fue muy mal gestionado y que hoy depende de menos del 30% de su producción local”. Detalló que la isla “vivió toda su vida hasta el año 91 subsidiada por plata y petróleo soviético, con 5 mil o 6 mil millones de dólares anuales que le transfería la Unión Soviética en comida, combustible y petróleo”. Explicó que, tras la caída del bloque socialista, “en los 90 se armó esta corporación militar GAESA, manejada por las Fuerzas Armadas y la familia Castro, que concentra una fortuna de 18 mil millones de dólares y no llega a la gente”.
El experto remarcó que el bloqueo estadounidense, vigente hace más de 60 años, se ha radicalizado: “Hoy no ingresa petróleo a la isla. Hay escasez de combustible, faltan turistas —su principal fuente de ingresos—, y hasta los tractores necesitan combustible. La escasez de comida y luz se profundiza y la conectividad es muy limitada”.
Para Calle, la comparación con el “período especial” de los años noventa es inevitable: “Fue el peor momento de Cuba, un desastre. Después, con el pacto con Venezuela, recibían cien mil barriles de petróleo y miles de médicos y agentes de inteligencia cubanos, pero esa ayuda se derrumbó. Hoy, Maduro le envía 20 mil o 25 mil barriles por día, cifra muy baja para las necesidades de la isla”.
La estrategia de Estados Unidos y la negociación con la élite militar cubana
Consultado sobre las declaraciones de Trump, Calle advirtió: “Con Trump no hay que tomarlo literalmente, sino seriamente. Usa fuegos artificiales, pero detrás hay un diálogo real”. Reveló que existen “dos canales de negociación: uno abierto y otro más sigiloso, liderado por Rubio y su equipo, que se vinculan con el nieto de Raúl Castro, quien maneja el emporio empresarial GAESA”.

El analista precisó que Estados Unidos prefiere negociar con las Fuerzas Armadas cubanas, que son “la única institución en pie en la isla”. Pronosticó que, tras la eventual muerte de Raúl Castro, “el interlocutor serán los militares, como ocurrió en Venezuela. Estados Unidos busca una transición larga, no una apertura política inmediata, sino una apertura económica gradual, vigilada”.
En relación a la viabilidad de una “toma amistosa”, Calle fue categórico: “La idea de que no le va bien económicamente a Cuba solo por no comerciar con Estados Unidos es polémica. Cuba tiene comercio normal con el 75% del mundo: Unión Europea, México, Brasil, Canadá, China, India, Rusia. El problema es estructural”.
El rol de Rusia, China y el futuro geopolítico de la isla
La mesa de Infobae al Regreso indagó sobre el papel de otras potencias en la crisis cubana. Calle sintetizó: “Cuba siempre fue un enclave soviético. Con Putin, Rusia reactivó antenas de espionaje y bases antiguas, mientras que China instaló equipos para interceptar comunicaciones estadounidenses. Pero ninguna de las dos va a comprar un pleito con Trump por Cuba”.
Anticipó que “parte de la negociación entre Estados Unidos y Cuba será el cierre de estas bases de espionaje rusas y chinas en la isla. Ni Rusia ni China van a salvar a Cuba, tienen otras prioridades y no quieren tensar la relación con Washington”. Concluyó que “no hay margen para una liberalización total: la transición será lenta y controlada por los militares”.
El análisis se completó con la referencia a la situación venezolana y la influencia de los aparatos de inteligencia cubanos en la región, destacando la complejidad de cualquier cambio político en la isla y el peso que mantienen las Fuerzas Armadas como actor central.










































