La designación de Santilli como jefe de Gabinete marcó el inicio de una etapa de mayor coordinación política. El oficialismo busca suspender o derogar las PASO y los indicadores económicos muestran avances, aunque con fuertes diferencias entre sectores.
El lunes llegó con aire fresco. Manuel Adorni ya era prehistoria y el presidente Javier Milei había designado a Diego Santilli como jefe de Gabinete. Ahora, el nuevo funcionario deberá conseguir un objetivo nada sencillo: derogar las PASO. Y se propone lograrlo en agosto.
Ese fue el punto de partida para resetear la gestión y dejar atrás cuatro meses de tropiezos políticos. Milei, un outsider de la política, apostó ahora por los profesionales. No puede desperdiciar la experiencia que Santilli y Patricia Bullrich acumularon durante décadas.
La estrategia de comunicación también apuntó a dejar ese mensaje en claro. El martes comenzó con una conferencia de prensa del nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier. Defendió el modelo económico, sostuvo que permitió romper el proceso de estancamiento y aseguró que la Argentina sigue creciendo, es decir, que no está en recesión. También repasó los distintos récords alcanzados durante los últimos dos años, como las exportaciones de carne, del campo y de servicios, entre otras.
Además, justificó la decisión del Gobierno de aumentar las tarifas para reducir subsidios e intentó mostrarse más abierto al periodismo. Pero también envió un mensaje para tranquilizar al PRO, al que definió como un aliado indispensable. Fue un intento por bajar la tensión con los amarillos.
Cuando asumió, Santilli prometió imprimirle mayor gestión política al Gobierno y motorizar la agenda legislativa. En ese sentido, fue un dato significativo que 13 gobernadores asistieran a su juramento. El nuevo jefe de Gabinete y los mandatarios quisieron dejar en claro que esta nueva etapa dependerá de la capacidad de diálogo con las provincias y del respaldo que ellas puedan brindar a los proyectos de Milei. Para reforzar esa señal, el propio Santilli difundió una foto rodeado por todos los gobernadores presentes.
Ahora llega la hora de la verdad: avanzar con la reforma política, un paquete de proyectos que incluye desde la reducción del financiamiento público de las campañas hasta mayores requisitos para la creación de nuevos partidos.
Sin embargo, el nudo de la discusión pasa por la derogación de las PASO. Es el objetivo central de Milei, aunque algunos gobernadores y partidos se resisten porque consideran que eliminarlas dificultaría su organización política.
En las conversaciones con los gobernadores, Santilli comenzó a tantear otra propuesta: incorporar nuevamente las colectoras. Ese mecanismo permite que un partido adhiera a otro, de modo que todos los votos obtenidos por sus distintas líneas internas (sin importar cuál resulte ganadora en la elección general) se acumulen para un mismo candidato a presidente o gobernador.
Ese esquema beneficiaría tanto a Milei junto al PRO y a los gobernadores provinciales aliados como a Axel Kicillof, que podría sumar los votos de su propio espacio y de La Cámpora.
Para avanzar en ese objetivo será necesario un trabajo muy fino entre Santilli, los gobernadores y el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. El titular del Palacio de Hacienda se convirtió en un socio silencioso del jefe de Gabinete para cumplir con los compromisos asumidos con los mandatarios provinciales desde que este último, meses atrás, ocupó el Ministerio del Interior.
La meta de Santilli es que el Senado apruebe la derogación de las PASO (o, al menos, su suspensión) durante agosto. En julio, en el mejor de los casos, solo habrá tiempo para una sesión. Después el debate pasará a Diputados, donde también necesitará el respaldo de sectores que exceden a las provincias gobernadas por la UCR y el PRO.
El miércoles llegó la tercera señal política de la semana. Hubo bajada de línea. Karina Milei no solo decidió incorporarse a los chats de los diputados y senadores libertarios, sino que además los convocó a todos a la Casa Rosada.
La asistencia fue perfecta y dejó dos mensajes claros: en esta etapa del Gobierno todos conforman un único equipo con el objetivo de trabajar por la reelección de Javier Milei, y Karina supervisará absolutamente todo, en detalle. No habrá margen para librepensadores. Ella entiende que sin Patricia Bullrich el oficialismo no alcanza, pero también considera que la ministra no puede actuar sin control.
El rumbo de la economía

Esta semana el Indec informó que, en abril, la actividad económica creció 1,6% interanual, aunque cayó 1,5% en la medición desestacionalizada. El dato contrastó con marzo, cuando el indicador había mostrado un avance del 3,5%.
Aun así, el ministro de Economía celebró el resultado porque el indicador de tendencia-ciclo aumentó 0,3% mensual y acumuló 25 meses consecutivos de crecimiento. En el largo plazo, los números siguen cerrando.
Una vez más, la actividad económica mostró dos realidades. Por un lado, los sectores vinculados con la minería, la energía y el campo continúan creciendo de manera sostenida. Por el otro, la industria y el comercio presentan resultados más oscilantes. Pareciera haber más inversión que producción y consumo.
Hubo, además, tres datos especialmente positivos. El primero fue la baja del riesgo país hasta los 415 puntos, el nivel más bajo desde 2018. Al mismo tiempo, el Banco Central se mostró decidido a intervenir para contener el precio del dólar mediante la venta de contratos de dólar futuro y bonos dólar linked.
El segundo dato estuvo relacionado con la inflación. El plan de estabilización, basado en el ajuste monetario y fiscal, sigue ordenando la economía y empujando la inflación a la baja. Las consultoras estiman que el índice de junio se ubicará entre 1,8% y 2,1%, mientras que Adrián Ravier anticipó que la medición será de 1,9%.
Sería otro mes en el camino previsto por el Gobierno. Sin embargo, julio presenta dos factores de incertidumbre. Habrá que observar el impacto que pueda tener la suba del dólar sobre los precios, a partir de un eventual traslado inicial, y también el efecto estacional de las vacaciones de invierno, período en el que algunos sectores, como hoteles y restaurantes, suelen aumentar sus tarifas.

El tercer dato positivo, quizá el menos promocionado y visible, llegó desde Vaca Muerta. Horacio Marín dio a conocer un estudio encargado por la petrolera estatal que refleja el potencial de esa región para generar no solo petróleo y gas, sino también empleo.
Marín explicó que el desarrollo de esa cuenca permitiría crear unos 90.000 puestos de trabajo directos e indirectos. La mitad de ellos, alrededor de 45.000, corresponderían a la construcción de infraestructura y a la operación de las plantas. El dato refleja el efecto multiplicador que puede tener el sector.
La generación de empleo resulta tan relevante como otro hito alcanzado por Vaca Muerta en mayo: por primera vez, la producción de petróleo superó los 900.000 barriles diarios. Según datos de la Secretaría de Energía, la extracción llegó a 903.700 barriles por día, un 19,6% más que en el mismo mes de 2025, impulsada por el crecimiento de Vaca Muerta, que ya explica el 69% de la producción nacional.
El problema que surgió esta semana con el suministro de gas, que el Gobierno garantiza para los hogares, pero restringe o encarece para las industrias, no responde a un déficit de producción, sino de transporte. De todos modos, pone en evidencia los límites de la infraestructura del país.
También resulta interesante el estudio elaborado por Hernán Lacunza, titular de Empiria, sobre otro de los motores de la economía argentina: la minería.
Por ahora, las exportaciones del sector crecen más por el precio del oro que por un aumento en las cantidades exportadas. Sin embargo, la gran apuesta está puesta en el cobre.

Actualmente, el oro representa el 65% de las exportaciones mineras, el litio el 19% y la plata el 12%. En el primer cuatrimestre del año, las exportaciones mineras crecieron 81% interanual. En otras palabras, dos de cada tres dólares que genera el sector provienen del oro.
El futuro, sin embargo, pasa por el cobre, con proyectos en San Juan, Catamarca y Salta, y luego por el litio. Para 2026 se proyectan exportaciones mineras por unos US$ 7100 millones, mientras que hacia 2035 podrían alcanzar los US$ 37.000 millones, de los cuales aproximadamente la mitad corresponderían al cobre.
La composición de esas exportaciones también cambiaría: el cobre representaría cerca de la mitad del total, el litio ocuparía el segundo lugar, el oro quedaría por debajo del 10% y la plata rondaría el 7%.
La Argentina está modificando su matriz productiva y exportadora, mientras el PBI continúa creciendo.
El problema aún no resuelto es que la actividad económica no avanza de manera homogénea. Todavía no está claro cómo será el derrame de ese crecimiento.
Los economistas Fernando Marull y Fausto Spotorno proyectan que el PBI cerrará el año con una expansión de entre 2,8% y 3%.
Spotorno, además, aseguró que el Índice General de Actividad (IGA), elaborado por la consultora Orlando Ferreres, mostró una mejora en mayo que permitió recuperar buena parte de la caída previa.
“Los sectores que hasta ahora vienen perdiendo ganarán dinamismo, como el comercio minorista y la actividad manufacturera. Esto sucederá de la mano de la baja de la inflación y una gradual mejora de los ingresos”, sostuvo.
En ese contexto, el crédito aparece como una herramienta necesaria para consolidar la recuperación. Sin embargo, el crecimiento de la mora con bancos y billeteras virtuales marca un límite.
Actualmente hay siete millones de personas con dificultades para pagar sus obligaciones financieras, una cifra que representa cuatro veces más que en 2024.
Esa situación tiene varias consecuencias. Muchas personas ya no pueden financiar compras, lo que ayuda a explicar la caída del 19% en las operaciones en cuotas. Además, los morosos quedan progresivamente fuera del circuito de consumo porque los bancos bloquean sus tarjetas. Y, finalmente, ese fenómeno también limita la posibilidad de que el Gobierno reactive el consumo mediante una mayor oferta de crédito, ya que quienes se encuentran en mora no podrán acceder a ese financiamiento aunque las condiciones mejoren.

















































