Los nueve participantes masculinos fueron derrotados en su primer partido del césped londinense, algo que no ocurría desde 2010. Solana Sierra cayó ante Coco Gauff y también se despidió del torneo.
El paso del tenis masculino argentino por Wimbledon duró un suspiro. Con la caída de Mariano Navone ante el italiano Flavio Cobolli por 6-1, 6-7, 3-6 y 6-7, se terminó de consumar una de las peores actuaciones colectivas de la historia nacional en el césped de Londres: ninguno de los nueve tenistas masculinos albicelestes que ingresaron al cuadro principal pudo sortear la primera ronda.
La superficie más tradicional del circuito volvió a transformarse en una barrera infranqueable. La velocidad de la pelota, el pique bajo y la dificultad para encontrar tracción en los desplazamientos volvieron a desnudar las históricas complicaciones de los tenistas formados sobre el polvo de ladrillo, quienes sufren el cambio drástico de las condiciones en esta breve gira europea.

La mayor decepción de la delegación la protagonizó Francisco Cerúndolo. El porteño arribaba al Grand Slam con las expectativas por las nubes tras consagrarse de manera brillante en el ATP 500 de Queen’s, transformándose en el primer argentino en alzar ese trofeo; sin embargo, acusó el desgaste, la presión y se despidió sin atenuantes en sets corridos ante el español Jaume Munar.

Este durísimo golpe estadístico obligó a revisar los libros de historia, ya que una debacle de esta magnitud en el debut no ocurría desde hacía 16 años. En aquella edición de 2010, se despidieron de forma prematura los cinco singlistas del cuadro masculino (Juan Ignacio Chela, Eduardo Schwank, Horacio Zeballos, Máximo González y Leonardo Mayer), en un torneo donde Juan Martín del Potro no pudo participar por lesión.
La realidad actual marca que para el tenis argentino queda cada vez más lejos aquella mítica actuación de David Nalbandian en Wimbledon 2002. En aquella oportunidad, el cordobés desafió la lógica y las superficies para alcanzar una histórica final en la que terminaría cayendo frente al australiano Lleyton Hewitt, una hazaña sobre pasto que hoy se extraña más que nunca.
En cuanto a las mujeres, Nadia Podoroska cayó en primera ronda ante la ucraniana Marta Kostyuk, mientras que Solana Sierra no pudo ante la estadounidense Coco Gauff, número 7 del mundo.

















































