River volvió a perder y el arranque del torneo ya se transformó en una alarma difícil de ignorar. El equipo de Marcelo Gallardo cayó 1-0 ante Tigre y sufrió su cuarta derrota consecutiva, un dato que desnuda un presente deportivo preocupante: 0 puntos sobre 12 posibles.
El Millonario volvió a mostrar una versión apagada, sin respuestas futbolísticas y con enormes dificultades para generar peligro. Tigre aprovechó una de las situaciones que tuvo, defendió la ventaja con orden y terminó llevándose una victoria que expone todavía más la crisis del conjunto de Núñez.
River tuvo la pelota durante buena parte del partido, pero volvió a aparecer el mismo problema que se repite fecha tras fecha: posesión sin profundidad, circulación lenta y escasa claridad cerca del área rival. El equipo mueve la pelota, pero no consigue lastimar.
Tigre, en cambio, entendió rápidamente cómo jugar el partido. Se cerró cuando tuvo que hacerlo, esperó su oportunidad y golpeó en el momento justo. Después, sostuvo el resultado ante un River que fue perdiendo ideas a medida que pasaban los minutos.
Gallardo buscó respuestas desde el banco, movió piezas y modificó el esquema, pero las variantes tampoco lograron cambiar la historia. River terminó empujando más por obligación que por fútbol y volvió a quedarse sin respuestas cuando necesitaba reaccionar.
El final fue otro golpe para un equipo que parece haber perdido confianza. Cuatro partidos, cuatro derrotas y ningún punto. Una estadística demasiado contundente como para atribuirla simplemente a una mala racha.
River deberá reaccionar rápido. El torneo recién comienza, pero la imagen futbolística ya genera preocupación y el margen para seguir dejando puntos en el camino se achica. El desafío para Gallardo será encontrar respuestas antes de que este comienzo inesperadamente negativo se convierta en un problema mucho más profundo.
Por ahora, el Millonario está último en resultados, lejos de lo que se espera de uno de los grandes candidatos y con una pregunta que empieza a instalarse entre sus hinchas: ¿cuándo va a reaccionar River?
















































