La conductora apostó por diseños de talento local, texturas maximalistas y joyas protagonistas.
Valeria Mazza condujo la gran gala del Martín Fierro de la Moda 2026. Lució cuatro vestidos, todos diseñados por talento local, con propuestas de alto impacto, texturas maximalistas y una curaduría de joyas que elevó cada una de sus apariciones en el escenario.
Impacto nupcial de plumas
Valeria Mazza inició la ceremonia con una pieza arquitectónica firmada por Atelier Pucheta Paz. El vestido blanco destacó por su estructura y cantidad de detalles costructivos. Lució un corsét de encaje minuciosamente trabajado entre brillos y plumas, que dio paso a una falda voluminosa renacentista compuesta por infinitas capas de plumas grandes que dramatizaron el look.

Este diseño de alta costura fusionó el arte contemporáneo y la elegancia clásica. Completó el estilismo con joyas de Swarovski de brillo plateado que aportaron al diseño.

Para el beauty look, optó por un recogido pulido que despejó su rostro y enfatizó la sofisticación del escote. El make up destacó por ser sutil sin excesos, con una piel uniforme, labios rosa nude y ojos delienados en sombras tierra.
Romanticismo y volumen animal print
Para su segunda aparición, la modelo eligió una propuesta vibrante de Adrián Brown. El vestido presentó un estampado animal print de leopardo en tonos rosados sobre una base satinada de gran caída. El diseño es strapless con un lazo prominente en la cintura que definió su silueta.

El gran diferencial fueron las capas fluidas de la falda que aportaron movimiento constante durante su paso por el escenario. Nuevamente, las joyas de Swarovski cerraron un conjunto que equilibró la audacia del print con un corte romántico.

El beauty look destacó por llevar el pelo recogido de estilo relajado y natural, junto a su make up que se mantuvo neutral y sobrio.
Transparencias y mística nocturna
El tercer cambio marcó un giro hacia la sensualidad y el misterio con un diseño de Joti Harriague. Mazza vistió una pieza tejida minuciosamente que sumó encaje negro con bordado de cristales a tono y transparencias estratégicas que recorrieron la escena.

El vestido de manga corta presentó una silueta al cuerpo, con apertura leteral que otorgó un aire moderno y nocturno. Como complemento, sumó una estola de plumas a tono que reforzó el concepto de diva.

En esta ocasión, utilizó joyas de Santino Joyeros y llevó el pelo suelto y lacio, logrando un equilibrio entre la sofisticación y el rock chic.
Elegancia majestuosa en azul noche
Valeria cerró su participación con una creación de Jorge Rey en un profundo azul noche. El diseño es un adelanto de la nueva colección Byrey “Sombra de luna llena”; destacó por su propuesta textil de textura estampada anisotrópica que combinó tonos fríos satinados, una parte superior con cristales sutiles junto a un aplique plizado en forma de flor tridimensional sobre uno de sus hombros.

Las piezas de Santino Joyeros, con piedras de alta calidad, combinaron con el look tanto en color como en formas orgánicas.

El make up se mantuvo igual durante toda la producción, mientras que su pelo rubio varió con raya al costado y una caída natural.







