El experto reveló cómo este simple hábito ayuda a frenar el deterioro cognitivo y potenciar la memoria.
El paso de los años deja huella en el cuerpo, y el cerebro no es la excepción. Pero, según el reconocido neurólogo y neurocientífico Majid Fotuhi, hay buenas noticias: con algunos cambios en el estilo de vida, es posible frenar ese deterioro e incluso mejorar la memoria a cualquier edad.
Fotuhi, formado en Harvard y profesor asociado en la Universidad de Johns Hopkins, lleva años investigando cómo envejece el cerebro y qué podemos hacer para cuidarlo. Sus estudios muestran que los hábitos diarios son clave para ralentizar la atrofia cerebral y que, incluso después de los 40, el córtex cerebral y el hipocampo pueden seguir desarrollándose.
Los pilares para un cerebro sano, según Fotuhi
En una entrevista reciente, el especialista explicó que la salud cerebral se apoya en cinco pilares: ejercicio físico, buen descanso, aprendizaje constante, manejo del estrés y una alimentación equilibrada. Para Fotuhi, la dieta mediterránea es el modelo ideal: frutas, verduras, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, todos aliados del cerebro.
Pero además de la teoría, Fotuhi comparte sus propias rutinas. Aunque sus horarios de comida pueden resultar extraños para muchos (almuerza a las 13 y cena a las 17), sus elecciones alimenticias son fáciles de imitar.
El desayuno y el almuerzo del experto: claves para la memoria
El neurólogo suele arrancar el día con copos de avena, leche, pasas y banana, a veces sumando proteína en polvo. Otras veces elige una tortilla de espinaca, hongos y tomate. Pero su plato estrella llega al mediodía: yogur griego natural, sin azúcar, con un buen puñado de arándanos.
“Añado arándanos porque me gusta su sabor y sé que pueden estimular la producción de BDNF, que es una proteína neuroprotectora”, explicó Fotuhi.

¿Qué es el BDNF y por qué es tan importante?
El BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro) es una proteína fundamental para la salud cerebral. Favorece la supervivencia de las neuronas, mejora la plasticidad del cerebro y estimula la creación de nuevas conexiones neuronales. “Es como un fertilizante para el cerebro”, resumió Fotuhi. “En general, es la mejor proteína neuroprotectora que conocemos para el cerebro”.
Los arándanos ayudan a estimular la producción de BDNF, pero además son ricos en fibra, flavonoides y taninos. Tienen un potente efecto antioxidante y antiinflamatorio, y su consumo habitual puede proteger contra los radicales libres y enfermedades metabólicas o incluso algunos tipos de cáncer.
Qué otros alimentos recomienda el neurólogo para cuidar el cerebro
Además de los arándanos, Fotuhi destaca el valor de los pescados azules como el salmón y el chocolate negro con alto porcentaje de cacao, ambos aliados para estimular el BDNF y proteger la memoria.
Pero advierte: tan importante como lo que comemos es lo que evitamos. “Lo más importante que podés hacer por tu cerebro en lo que respecta a la alimentación es evitar los alimentos muy procesados”, remarcó el neurólogo. En la lista negra: donas, galletitas, pastelitos y gaseosas.



















































