Crohn y colitis ulcerosa forman parte de un grupo de patologías crónicas que impactan mucho más allá del sistema digestivo.
Cada 19 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII). La fecha busca generar conciencia sobre patologías que afectan la calidad de vida de millones de personas y que muchas veces tienen un diagnóstico tardío.
Según especialistas del Hospital Alemán, la Enfermedad Inflamatoria Intestinal comprende un grupo de patologías crónicas que incluyen la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la colitis pendiente de clasificar.
Todas ellas se caracterizan por una inflamación persistente del tracto digestivo y por presentar períodos de brotes y remisiones.
Cuáles son los síntomas más frecuentes de la enfermedad inflamatoria intestinal
Los síntomas pueden variar según cada paciente, aunque los más frecuentes son:
- Diarrea persistente.
- Sangrado en las heces.
- Dolor abdominal.
- Pérdida de peso.
- Fatiga.
- Urgencia evacuatoria.
Además, algunas personas pueden presentar manifestaciones fuera del intestino, como compromiso articular, dermatológico u ocular.

“Señales como sangrado en las heces, diarrea persistente, dolor abdominal recurrente, fiebre sin causa aparente o pérdida de peso involuntaria requieren una consulta médica”, explicó Raquel Analía González, del Instituto de Enfermedades Digestivas del Hospital Alemán.
Cómo se realiza el diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal
Según la especialista, el diagnóstico se basa en la combinación de evaluación clínica, estudios de laboratorio, métodos de imágenes, endoscopías y biopsias. Este abordaje permite diferenciar los distintos tipos de enfermedad y determinar tanto la extensión como la severidad del cuadro.
Desde el Hospital Alemán, señalaron además que la aparición y evolución de la EII está influenciada por distintos factores, entre ellos:
- Predisposición genética.
- Factores ambientales.
- Alteraciones de la microbiota intestinal.
- Respuesta inmunológica alterada.
El impacto emocional y social de la enfermedad
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal no solo afecta el sistema digestivo. La imprevisibilidad de los síntomas, la urgencia evacuatoria y el cansancio pueden generar repercusiones en la vida laboral, social y emocional.
“La EII puede impactar la calidad de vida debido a la imprevisibilidad de los síntomas, la urgencia evacuatoria y la fatiga”, destacó González.
Actualmente existen distintas opciones terapéuticas orientadas a controlar la inflamación, aliviar síntomas y prevenir complicaciones. Entre ellas se incluyen terapias biológicas y pequeñas moléculas. En algunos casos específicos puede ser necesaria una cirugía.
La importancia del seguimiento médico
Los especialistas remarcan que el seguimiento médico periódico es fundamental para ajustar tratamientos, detectar complicaciones de manera temprana y prevenir recaídas.
“El control sostenido y el acceso a información confiable son fundamentales para que quienes viven con EII puedan transitar la enfermedad con mayor seguridad y bienestar”, concluyó la especialista.



















































