El actual mandatario de Brasil reclamó un “mayor esfuerzo” de sus simpatizantes. La abstención llegó al 21% en la primera vuelta, celebrada el pasado 5 de octubre, el nivel más alto desde 1998
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió este viernes a sus seguidores de Minas Gerais que movilicen a los votantes indecisos para la segunda vuelta electoral del próximo 25 de octubre, durante dos actos de campaña en Juiz de Fora e Ipatinga.
Ante miles de asistentes en Juiz de Fora, Lula reclamó un “mayor esfuerzo” de sus simpatizantes para persuadir a quienes aún no definieron su voto y acompañarlos hasta las urnas. “No le digan al indeciso qué candidato tiene que escoger. Pídanle que piense en qué Brasil quiere. Seguro que nos votará, somos la única opción de mejorar Brasil”, afirmó.
El mandatario repasó los programas sociales que impulsó durante sus tres mandatos y concentró su mensaje en la necesidad de elevar la participación electoral. La abstención llegó al 21% en la primera vuelta, celebrada el pasado 5 de octubre, el nivel más alto desde 1998.
Ese dato preocupa a la campaña de Lula debido a que la ausencia en las urnas suele ser mayor entre los votantes de menores ingresos. En la primera ronda, el líder progresista obtuvo el 45% de los votos, dos puntos porcentuales menos que el opositor y senador, Flávio Bolsonaro.

La disputa adquiere especial importancia en Minas Gerais, el segundo padrón electoral de Brasil, con 16 millones de electores. El estado suele anticipar el resultado nacional y ningún presidente logró imponerse en una elección democrática sin ganar en esa región.
Lula quedó cinco puntos por debajo de Bolsonaro en Minas Gerais durante la primera vuelta. Su primer acto de este viernes fue en Juiz de Fora, ciudad de medio millón de habitantes situada al sur del estado, cerca de la frontera con Río de Janeiro.
En esa localidad, marcada por una actividad agroalimentaria relevante, Lula alcanzó el 49,58% de los votos, frente al 41,53% de Bolsonaro. Juiz de Fora recibió durante la campaña a ambos candidatos y también fue el lugar donde el ex presidente Jair Bolsonaro, padre del actual aspirante, sufrió una puñalada durante un mitin en 2018.
Más tarde, Lula encabezó un segundo acto en Ipatinga, una ciudad situada en el Valle del Acero, una zona vinculada a la actividad minera. Allí, el senador reunió el 61,11% de los sufragios, mientras que el presidente obtuvo el 31,47% en la votación del pasado 4 de octubre.
“Quien gana en Minas gana en Brasil, y vamos a ganar en Minas y en Brasil”, sostuvo Lula ante centenares de seguidores. El mandatario prometió durante su discurso crear empleos en la región.
Por otra parte, Lula da Silva cuestionó a Globo tras conocerse que dos directivos de la cadena televisiva almorzaron en Río de Janeiro con su rival electoral, a nueve días del balotaje. Durante un mitin en Ipatinga, el presidente afirmó que “a partir de hoy, Globo está bajo sospecha” para su candidatura y sostuvo que la empresa “no merece” su confianza.
La emisora, la de mayor audiencia del país, confirmó el encuentro entre Bolsonaro, el presidente del Grupo Globo, João Roberto Marinho, y el vicepresidente de Relaciones Institucionales de la compañía, Paulo Tonet. En un comunicado, la empresa señaló que el almuerzo tuvo un carácter institucional y precisó que no asistieron directivos del área de periodismo.
Lula atribuyó su crítica a una supuesta animosidad de la empresa hacia su Gobierno. El presidente consideró que Globo tiene “rabia” de él por las políticas sociales que promovió su administración, entre otros argumentos.
La cadena entrevistó a Lula en la víspera y programó una conversación con Bolsonaro para este viernes. Además, Globo acordó con las dos campañas la organización del segundo y último debate presidencial, previsto para el 23 de octubre, dos días antes de la segunda vuelta.
(Con información de EFE)




















































