Se trata de Jennifer Stefanía Souto Moyano, sentenciada a 17 años de prisión por haber participado de la captura y el crimen del adolescente ocurrido en septiembre de 2010.
Matías Berardi tenía 16 años cuando fue secuestrado y asesinado en septiembre de 2010, luego de asistir a una fiesta de egresados. Por el crimen fueron condenados varios integrantes de la banda que lo mantuvo cautivo durante más de 14 horas en una casa de Benavídez.
Ahora, la Cámara Federal de Casación Penal rechazó el pedido de Jennifer Stefanía Souto Moyano, una de las condenadas, para acceder al régimen de libertad asistida. La mujer había recurrido la decisión del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de San Martín, que anteriormente le había negado ese beneficio.
Souto Moyano fue condenada en 2013 a 17 años de prisión por su participación en el secuestro y homicidio de Berardi. Es hija de Richard Fabián Souto, señalado como uno de los líderes de la banda, y hermana de Alexia Souto Moyano, quien también fue condenada por el caso.

La defensa de Jennifer había presentado un recurso ante la Cámara Federal de Casación Penal con el objetivo de que se revisara la negativa a otorgarle la libertad asistida. Sin embargo, la Sala III del tribunal declaró inadmisible el planteo.
Los jueces Carlos Mahiques, Gustavo Hornos y Daniel Petrone consideraron que el tribunal de San Martín había fundamentado correctamente su decisión. Según señalaron, la defensa no logró demostrar que existiera arbitrariedad en el fallo ni una cuestión federal que justificara la intervención de Casación.
Los magistrados también sostuvieron que los argumentos de la defensa expresaban una interpretación diferente sobre la cuestión, pero que no alcanzaban para cuestionar los fundamentos de la resolución anterior.
Además de rechazar el recurso, la Cámara ordenó que se solicite al complejo penitenciario un informe actualizado sobre la situación de Souto Moyano.
El crimen de Matías Berardi
Berardi había sido secuestrado durante la madrugada del 28 de septiembre de 2010, cuando volvía a su casa en Ingeniero Maschwitz después de asistir a una fiesta de egresados. Los captores lo llevaron a una casa de Benavídez, donde permaneció retenido durante varias horas.
Si bien el adolescente logró escapar del lugar y corrió casi una cuadra y media pidiendo ayuda, nadie le dio refugio. Poco después, fue recapturado por sus secuestradores y lo trasladaron hasta un descampado en Campana, donde fue asesinado de un disparo por la espalda. Su cuerpo fue encontrado horas más tarde.
Por el crimen, varios integrantes de la banda fueron condenados. En julio de 2025, Casación también confirmó la condena de Alexia Souto Moyano, quien había sido absuelta en el primer juicio y luego recibió una pena de seis años y ocho meses de prisión por el secuestro extorsivo agravado.














































