La tarjeta de crédito dejó de ser un simple medio de pago para convertirse en el principal mecanismo de financiamiento de los hogares con dificultades económicas, según un relevamiento de Inteligencia Analítica realizado sobre 2.252 casos en Argentina. El 48,2% de los encuestados identifica a la tarjeta como su deuda más importante, y el 62,1% mantiene actualmente algún pago atrasado.
Apenas el 36% de los consultados logró pagar el total de su último resumen. El 18,4% abonó solo el mínimo, mientras que el 11,8% realizó un pago inferior a ese piso, generando intereses adicionales.
Una simulación muestra que una persona con un límite de $2 millones que opta sistemáticamente por el pago mínimo ve cómo el saldo financiado crece mes a mes, llegando a representar el 65% de la deuda total entre el sexto y séptimo mes.
El 77,2% de los hogares reconoció haber tomado una deuda nueva durante los últimos seis meses para cancelar una anterior, y el 63,2% repitió esa estrategia en más de una oportunidad.
Entre quienes recurrieron reiteradamente a este mecanismo, solo el 25,7% no registró atrasos, frente al 62,3% de quienes nunca lo hicieron, evidenciando un círculo vicioso de endeudamiento creciente y exposición a la mora.


















































