El hecho ocurrió en El Bolsón. La víctima logró escapar del lugar y pedir ayuda, mientras los investigadores intentan determinar el motivo del ataque.
Una mujer irrumpió en una panadería de El Bolsón, roció con combustible a una empleada e intentó prenderla fuego. La caja de fósforos cayó al piso, lo que permitió que la joven escapara.
Todo ocurrió alrededor de las 18 en un local de calle Azcuénaga. De acuerdo a la reconstrucción de los investigadores, la mujer dialogó con la empleada, le arrojó líquido inflamable sobre el cuerpo e intentó prender un fósforo. Al caer la caja, la trabajadora salió corriendo y pidió auxilio.
Un vecino escuchó los gritos, ayudó a la joven y persiguió a la agresora, a quien alcanzó cerca de una verdulería de avenida Sarmiento. Mientras tanto, otras personas alertaron a la policía, que logró detener a la acusada.
Marisa Silvana Lovera, la madre de la víctima, relató que su hija había salido de su casa para ir a trabajar “como cualquier día”. “No salió a buscar problemas, no salió a enfrentarse con nadie. Salió a ganarse la vida”, aseguró en un mensaje que difundió en sus redes sociales.
También advirtió sobre el desenlace que podría haber tenido el ataque: “Hoy estamos hablando de una mujer internada y de una familia aterrada. Pero mañana podríamos estar hablando de una vida perdida”.
Al respecto, la mujer agregó: “No estoy pidiendo venganza. Estoy pidiendo justicia”.
Lovera también planteó que, si la autora del hecho tuviera un problema de salud mental, eso no debería implicar que “nadie pueda hacer nada hasta que ocurra una tragedia irreversible”. Hasta el momento, las autoridades no confirmaron el diagnóstico, los antecedentes ni el motivo del ataque. Tampoco trascendió si existía algún vínculo previo entre ambas mujeres.
La investigación quedó a cargo de la Policía de Río Negro y de la Justicia local. La acusada sigue detenida en la Comisaría 12ª de El Bolsón.















































