La Fundación Temaikén recibió los avisos en la última semana de mayo. Los animales presentaban bajo peso, deshidratación y desnutrición. Tres de los ejemplares murieron y cuatro permanece bajo tratamiento y rehabilitación especializada.
En menos de 72 horas, el equipo de rescate de la Fundación Temaikén recibió 10 avisos por varamientos de lobos marinos de dos pelos (Arctocephalus australis) en distintos puntos del Delta del Paraná y el Río de la Plata.
La cantidad de casos en tan poco tiempo —registrados en los últimos días de mayo— resultó llamativa y requirió la intervención inmediata de autoridades locales, provinciales y del equipo de rescate de la Fundación.
Los reportes llegaron desde Tigre, Escobar y Zárate, y hubo casos incluso en la provincia de Entre Ríos, en la ciudad de Paraná.
Desde la Fundación explicaron que en esta época del año los lobos marinos jóvenes recién destetados inician su vida independiente y son especialmente vulnerables a debilitarse y desorientarse. Si bien el estuario del Río de la Plata forma parte de las áreas que utiliza la especie, su presencia en los canales del Delta y en zonas alejadas del ambiente marino se considera una situación de varamiento y emergencia, ya que los animales se encuentran sin condiciones adecuadas para alimentarse, descansar ni recuperarse.

El estado de los animales
Los lobos marinos que requirieron asistencia “presentaron cuadros preocupantes: bajo peso, deshidratación, desnutrición y, en algunos casos, signos respiratorios. Cada animal fue abordado como un paciente individual con evaluación clínica completa, pesaje, auscultación, radiografías, análisis de sangre y estudios específicos”, detallaron.
Todos los ejemplares fueron trasladados al Hospital Veterinario del Centro de Recuperación de Especies de Temaikén (CRET), donde “recibieron hidratación, alimentación asistida, medicación y seguimiento permanente hasta alcanzar condiciones para su reinserción en el Mar Argentino”.

De los 10 animales asistidos, tres murieron porque estaban “en un estado muy crítico de debilidad, caquécticos (muy flacos), con poca energía y algunos de ellos -producto de la debilidad- estaban inmunodeprimidos, cursando enfermedades respiratorias”, indicó Cristian Gillet, director de Fauna de Fundación Temaikén.
Otros cuatro ejemplares permanecen bajo tratamiento y rehabilitación especializada, mientras que los tres restantes, encontrados en la zona externa del Río de la Plata, cerca de La Plata, estaban en buen estado general, por lo que se “optó por monitoreo sin intervención”.

Cristian Gillet subrayó la complejidad del proceso: “La rehabilitación de fauna marina debe realizarse en centros preparados, con áreas de cuarentena, medidas de bioseguridad y equipos interdisciplinarios. Cada intervención busca salvar una vida, pero también sirve para aprender más sobre la salud del Río de la Plata y del ecosistema marino del cual todos formamos parte”.
Gillet también destacó que los lobos marinos son “verdaderos indicadores de la salud del ambiente: cada animal que llega a rehabilitación brinda información sobre causas naturales o impactos de la actividad humana y la contaminación”.
Fundación Temaikén interviene en estos casos en el marco de la Red Provincial y la Red Federal de Rescate de Fauna Marina, junto a la Prefectura Naval Argentina, Defensa Civil y los distintos municipios.
Ante un avistamiento, se recomienda no acercarse, no manipular y dar aviso a las autoridades y centros especializados. También es importante no confundir al lobo marino con el lobito de río (Lontra longicaudis), una especie diferente propia de ambientes de agua dulce.


















































