La angustia y la desesperación de la familia de Axel Alejandro González sumaron un testimonio desgarrador durante la tarde de este martes, cuando su madre, María, rompió el silencio en una entrevista en vivo para Alerta Urbana. Desde los exteriores de la Comisaría Segunda de Fontana, donde familiares y amigos mantienen una concentración con pancartas que exigen la aparición urgente del joven de 21 años, la mujer relató cómo fueron las últimas horas en que vio a su hijo y apuntó de manera categórica contra el accionar de la fuerza de seguridad provincial.

María recordó con precisión cronológica que el último contacto con Axel se produjo el pasado sábado, entre las 19:00 y las 20:30 horas. Al momento de salir de su vivienda, el joven vestía un pantalón de buzo de acetato negro, una campera inflable del mismo color, medias del club Boca Juniors y un par de ojotas blancas, de las cuales una sola fue hallada posteriormente en el monte durante los rastrillajes. “Él me dijo que se iba a la casa de su novia, de Ludmila. Se fue contento, contento con su bolsita de comida”, rememoró la madre con profunda emoción, detallando que la última frase que escuchó de su hijo fue un pedido para que cerrara la puerta de la casa mientras él esperaba afuera a que lo pasaran a buscar.
Un quiebre total en la confianza institucional
Al ser consultada por el periodista Gustavo Olivello sobre las hipótesis que maneja la Fiscalía Especial de Derechos Humanos, la cual ya tomó intervención ante la presunta participación de dos efectivos de la seccional local, la postura de la madre fue inflexible. “No tengo duda que la policía está involucrada en la desaparición de mi hijo. O algo le hicieron, o le amenazaron, por algo mi hijo está desaparecido; si no, ya hubiera tenido contacto conmigo”, sentenció de manera rotunda, evidenciando el quiebre absoluto de confianza entre los allegados del joven y las autoridades de la Comisaría Segunda.
La mujer remarcó que Axel es un joven sumamente apegado a su entorno familiar y que resulta inverosímil que permanezca incomunicado por voluntad propia de forma prolongada. “Él sabe que yo lo amo, yo lo extraño, él no pasa un día sin que me vea y yo lo vea a él. De alguna forma ellos llegan a mi casa, se comunican conmigo o a través de sus hermanas”, explicó María, aferrándose a la esperanza de que su hijo pueda estar herido, escondido o bajo la protección de algún vecino de la zona.
Un llamado desesperado y el pedido de garantías
Hacia el cierre de la transmisión masiva de los medios locales en Fontana, la madre de Axel dirigió un mensaje directo a la comunidad y a su propio hijo, ante la posibilidad de que este se encuentre oculto por temor a represalias tras la persecución inicial en el barrio Anunciación. “Lo único que le pido a mi hijo, si de algún lado está viendo o si alguien lo está protegiendo, es que se presente. Todo este movimiento es para encontrarlo a él, para saber que está bien, no porque haya hecho algo malo”, aclaró con desesperación.
La jornada cerró con un fuerte llamado del cronista y de los allegados para que cualquier persona que disponga de información certera brinde señales de vida del joven, garantizando que la justicia y los canales de comunicación locales ofrecerán todas las medidas de protección necesarias. Mientras tanto, la comunidad de Fontana permanece movilizada ante un caso que mantiene en vilo al área metropolitana y que pone bajo la lupa los protocolos de detención y control de la policía chaqueña.












































