La crisis por la falta de agua potable en Barrio Zampa sumó este miércoles una nueva instancia clave. Mientras el Gobierno provincial y organismos estatales presentaron recursos para intentar suspender la medida cautelar que ordena garantizar el abastecimiento urgente en el barrio, la Justicia avanzó con una inspección ocular para constatar en territorio la situación que atraviesan más de mil familias de la zona sur de Resistencia.
La recorrida fue encabezada por el juez Julián Flores, titular del Juzgado Civil y Comercial N°21, quien recorrió distintos sectores del barrio junto a las partes intervinientes en la causa. En el lugar, vecinos y vecinas relataron las dificultades que enfrentan desde hace meses: cortes prolongados, baja presión, conexiones precarias y la imposibilidad de acceder de manera regular a agua apta para el consumo humano.
La diligencia judicial se realizó en el marco de la acción colectiva impulsada por familias del barrio ante la emergencia hídrica que atraviesa la zona. En paralelo, los vecinos sostienen un petitorio comunitario para visibilizar el reclamo y exigir respuestas ante una problemática que, aseguran, se agravó en los últimos años.
La intervención se produjo pocos días después de que el juzgado dictara una medida cautelar que ordena al Gobierno provincial, SAMEEP, la Municipalidad de Resistencia, la Administración Provincial del Agua y el Ministerio de Infraestructura implementar un esquema urgente de provisión de agua potable.
La resolución establece un piso mínimo de 100 mil litros diarios, con una frecuencia no inferior a tres veces por semana, para abastecer a las familias afectadas mientras avanza el proceso principal.
Tras esa decisión, organismos del Gobierno provincial presentaron recursos para intentar frenar la aplicación de la cautelar y dejar sin efecto la asistencia ordenada por la Justicia.
Durante la recorrida, las partes relevaron las condiciones de acceso al agua y escucharon testimonios de familias afectadas por una crisis que ya derivó en denuncias sanitarias. En el expediente se incorporaron informes técnicos, análisis de muestras y presentaciones por afecciones gastrointestinales y cutáneas, especialmente en niños y adultos mayores.
En su resolución, el magistrado sostuvo que el acceso al agua en Barrio Zampa es “irregular, insuficiente y, en muchos casos, incompatible con el consumo humano”.
Además, la Justicia ordenó un relevamiento integral para determinar la cantidad de familias afectadas y las condiciones reales de acceso al servicio en cada sector del barrio.
La inspección de este miércoles se enmarca en las medidas impulsadas dentro de la causa para verificar en el lugar el alcance de una problemática que mantiene a cientos de familias sin acceso regular a un recurso básico como el agua potable en el sur de Resistencia.














































