Juan Manuel Olmos, presidente de la Auditoría General de la Nación y una de las piezas centrales del armado peronista a nivel nacional, se posicionó como un actor clave en la discusión sobre el futuro del Partido Justicialista. Tras el reciente encuentro «Peronismo Debate» en Parque Norte, Olmos subrayó que el movimiento debe abrirse a una discusión profunda sobre qué salió mal y qué propuestas ofrecerá a la sociedad para volver a ser una opción de gobierno confiable.
El funcionario aclaró que este nuevo espacio no busca confrontar con figuras como Cristina Kirchner, Sergio Massa o Axel Kicillof, sino que pretende ser un «complemento» para consensuar un programa económico y social sólido antes de las próximas elecciones.
Defensa de las PASO y la selección de candidatos
Olmos afirmó que el peronismo no debe imponer la unidad, sino construirla a través del voto popular. El titular de la AGN defendió con contundencia la vigencia de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como la mejor herramienta para resolver las tensiones internas y seleccionar al candidato más competitivo.
«Las PASO hay que mantenerlas… es una herramienta que necesita usar la democracia», afirmó Olmos en Cenital. Además, señaló que casi la totalidad del bloque de Unión por la Patria coincide en que no se puede dar ventaja a otras alianzas eliminando este sistema. Según su visión, una vez que se diriman las candidaturas bajo reglas claras, se debe aplicar la máxima peronista: «el que gana conduce y el que pierde acompaña».
Menos campaña y más gestión
Una de las propuestas de Olmos fue la necesidad de revisar el sistema electoral para evitar que el país viva en un estado de campaña permanente. El dirigente sugirió que sería «sano» unificar las votaciones para que exista una sola elección cada cuatro años, eliminando así las legislativas de medio término.
Olmos explicó que, bajo el sistema actual, los presidentes pasan gran parte de su mandato enfocados en la disputa electoral en lugar de resolver los problemas de fondo. «Hay dos años de periodo de cuatro que te la pasas buscando votos… discutiendo sobre las cuestiones que tienen que ver con la institucionalidad», advirtió, señalando que esta reforma permitiría una gestión más eficiente y menos atada a la coyuntura política inmediata.
Contra la judicialización de la política
Finalmente, el presidente de la AGN se refirió al complejo escenario judicial que atraviesa la dirigencia argentina. Olmos criticó que la justicia sea utilizada como una herramienta de persecución política y pidió que los jueces actúen con independencia real tanto del poder político como del económico.
En este sentido, propuso rediscutir el funcionamiento del Consejo de la Magistratura, argumentando que el diseño actual no está logrando seleccionar magistrados independientes. Sobre los escándalos que rodean a funcionarios actuales, como Manuel Adorni, Olmos fue cauteloso pero firme: aunque pidió dejar actuar a la justicia, advirtió que el daño institucional de estas sospechas afecta la gestión de quien hoy ocupa el segundo cargo más importante del país.













































