Qué es y para qué sirve el acuerdo. Analistas advierten sobre el riesgo de una carrera armamentística atómica en la región.
En una nueva amenaza que aumenta la incertidumbre en Medio Oriente en plena guerra, Irán advirtió este lunes con retirarse del Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares (TNP).
Se trata de una amenaza que, según advirtieron analistas, podría provocar un fuerte impacto en la región y llevar a varios países del área, como Arabia Saudita, enemigo histórico de Teherán y aliado militar de Estados Unidos, a dotarse de ese tipo de armamento.
La Cancillería iraní anunció que esta cuestión está siendo examinada por el Parlamento.
“¿Qué beneficio tiene formar parte de un acuerdo cuando ciertas potencias no nos permiten utilizar sus derechos y beneficios?”, dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei.
El tratado, del que forman parte 191 países, garantiza el uso pacífico de la energía atómica y pone un freno al desarrollo de armas nucleares a través de inspecciones periódicas del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que preside el argentino Rafael Grossi.
Estados Unidos e Israel acusan a Irán de buscar dotarse de armas nucleares. Israel nunca adhirió al tratado y es considerado una potencia nuclear. El Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), uno de los “think tanks” más influyentes a nivel mundial, calcula que Israel posee 90 armas nucleares.
Qué es y para qué sirve el Tratado de No Proliferación Nuclear
El TNP es un instrumento creado por la ONU en 1968 para frenar la carrera armamentística nuclear e impulsar el uso pacífico de la energía atómica bajo un estricto control internacional. Entró en vigencia dos años después.
Entonces había solo cinco potencias nucleares declaradas: Estados Unidos, la entonces Unión Soviética, el Reino Unido, Francia y China.

Actualmente hay 191 países firmantes del tratado, entre ellos la Argentina. Todos están comprometidos a aceptar inspecciones del OIEA, el organismo de Naciones Unidas encargado de supervisar la actividad nuclear y su uso con fines pacíficos.
India, Israel y Pakistán, otras tres potencias nucleares, nunca firmaron el acuerdo y desarrollaron este tipo de armamentos. En el caso israelí, nunca lo admitió ni lo negó. En tanto, Corea del Norte desarrolló armas nucleares tras su retiro del tratado en 2003.
El analista internacional Federico Gaón, especializado en Medio Oriente, dijo a TN que la amenaza iraní de retirarse del acuerdo tendría un fuerte impacto en la región.
“Probablemente sea cierto, en tanto el gobierno iraní no vea beneficio alguno en someterse al régimen del TNP. De hecho, es probable que la guerra incremente los incentivos para que Irán y otros países en la región busquen alcanzar el estado de latencia nuclear, es decir, la condición de fabricar rápidamente armas nucleares”, afirmó.
Para el analista, “la experiencia demuestra que los Estados buscan esta capacidad para disuadir a terceros y evitar por ejemplo ser invadidos. Si el régimen iraní sobrevive al embate, es posible que busque acelerar el desarrollo de su programa nuclear, indistintamente de si se retira o no del TNP”, indicó.
Israel y Estados Unidos sostienen que el gobierno iraní violó el tratado y busca enriquecer uranio a valores que le permitan fabricar armas nucleares. Ambos países atacaron las centrales nucleares iraníes a mediados del 2025 y buscan hoy reducir la capacidad bélica del país al mínimo.
Teherán siempre afirmó que busca enriquecer uranio con fines pacíficos.
Según The Wall Street Journal, entre los planes de ataque que estudia Donald Trump se encuentra una operación militar para apoderarse de 1000 libras (unos 453 kilos) de uranio enriquecido.
Pero en una entrevista reciente, el titular del OIEA, Rafael Grossi, dijo que el uranio se almacena en forma gaseosa dentro de cilindros y advirtió que “son muy difíciles de manejar y transportar”.
Una fuente oficial citada por The Wall Street Journal dijo que Trump busca que Irán entregue en forma voluntaria su uranio enriquecido.
El diputado israelí Ram Ben Barak, exsubdirector del Mossad, habló con The Media Line sobre el riesgo de que Irán mantenga en su poder el uranio enriquecido después de la guerra.
“Si la guerra termina con uranio enriquecido todavía en manos iraníes y su programa de misiles sin limitaciones ni supervisión, entonces todo lo que hicimos habrá sido en vano”, alertó.













































