El Ministerio de Salud activó un protocolo de emergencia tras confirmarse la infección en un perro que recorrió diversas zonas rurales y urbanas. Nueve personas permanecen bajo vigilancia epidemiológica.
El Centro Especializado en Zoonosis de la provincia confirmó en las últimas horas un diagnóstico positivo de rabia canina en la localidad de Machagai, lo que disparó una inmediata alerta epidemiológica y un operativo de bloqueo sanitario. El caso reviste gravedad debido a que el animal infectado mantuvo contacto estrecho con al menos nueve personas, de las cuales dos sufrieron mordeduras.
De acuerdo al informe oficial, el canino realizó un extenso recorrido antes de ser detectado. Los registros indican que el animal circuló inicialmente por la zona de Pueblo Viejo, sobre la traza de la vieja Ruta 16, el área estratégica del Cruce 4 Bocas y las inmediaciones de la Capilla Santa Catalina.
Posteriormente, el animal fue trasladado a un establecimiento rural en el Lote 42, donde su cuadro clínico empeoró drásticamente. Los propietarios reportaron síntomas inequívocos de la enfermedad: excitación repentina, conductas agresivas y una salivación abundante (sialorrea), signos típicos de la fase neurológica del virus.
Respuesta sanitaria inmediata
Ante la confirmación del laboratorio, las autoridades sanitarias activaron el protocolo de profilaxis post-exposición para las personas involucradas. Este tratamiento es vital, ya que la rabia es una infección viral que ataca el sistema nervioso central y resulta mortal en el 100% de los casos una vez que se manifiestan los síntomas.
“La rabia es prevenible si se actúa a tiempo. Es fundamental que cualquier persona que haya tenido contacto con este animal se acerque al centro asistencial más cercano”, advirtieron desde el Ministerio de Salud.
Medidas de prevención
Como parte del bloqueo sanitario, se espera que en los próximos días se intensifiquen las campañas de vacunación antirrábica en Machagai y zonas aledañas. Se recuerda a la población que:
La vacunación de perros y gatos es obligatoria y anual.
Ante la mordedura de un animal, se debe lavar la herida con abundante agua y jabón y acudir al médico de inmediato.
No se debe manipular animales desconocidos que presenten comportamientos erráticos o dificultad para tragar.










































