En los próximos días, el Intendente Bruno Cipolini intentará ejecutar su jugada final, un “convenio” con la Bolsa de Comercio para meter el mayor saqueo de nuestra historia bajo la alfombra. Quieren que creas que es un éxito, cuando en realidad es el sello de un pacto de silencio para que nadie vaya preso.
La estrategia es cínica. Los que ayer eran denunciados, hoy “son buenos” y firman papelitos. Buscarán que el Concejo actúe como una lavandería, transformando la confesión de un delito y la realización de inversiones prohibidas, en una simple solución administrativa. Quieren impunidad a toda costa.
Durante años, montaron un sistema piramidal con la plata de tus impuestos. Usaron la liquidez del municipio para una timba financiera que generó ganancias millonarias en cuentas privadas, como las de Diego Landriscina, y pérdidas millonarias al municipio.
El ejemplo más escandaloso es el del empresario “amigo”: el municipio usó la plata de los vecinos para comprarle cheques por 400 millones de pesos. Poco después, esos cheques fueron impagos. El empresario se llevó la plata y la deuda le quedó al municipio.
Este no es un hecho aislado; era el modo de operar de una monarquía que da órdenes por teléfono, sin importar nada el procedimiento legal administrativo. Compras de combustible, licitaciones direccionadas y favores a los amigos del poder. Todo financiado con los recursos que hoy faltan en tu barrio. Amigos ricos con tus impuestos. Es hora de buscar tapar todo y tratar que reine la impunidad.
Ahora, para lograr impunidad general, reparten cargos públicos y prometen ascensos judiciales. El pacto de impunidad se paga con favores. Pretenden que aceptemos terrenos fantasmas y cómodas cuotas a cambio del dinero que hoy debería estar en obras.
Que lo tengan claro, no vamos a permitir que sigan timbeando. No descansaremos hasta que el Intendente y sus funcionarios rindan cuentas ante la Justicia.
La impunidad tiene fecha de vencimiento. Sáenz Peña ya despertó y no va a aceptar que escondan la basura bajo la alfombra. Exigimos condena para Cipolini, para Landriscina y para todos los que se enriquecieron mientras el pueblo paga la fiesta. ¡Justicia o nada!














































