La amenaza no frena la verdad, la fortalece. Hoy intentaron intimidarme.
Un cobarde, oculto detrás de un número privado y una voz conocida en Resistencia, decidió amenazarme: “vas a tener un accidente por bocón”. Y cortó.
No es la primera vez. Y tampoco será la última.
Quiero que quede claro:
No le tengo miedo a ningún anónimo que se esconde para amenazar.
Ni en persona. Ni por teléfono. Ni de ninguna forma.
Porque cada intento de silenciarme confirma algo:
Que el periodismo crítico e independiente es más necesario que nunca.
En tiempos donde incomodar molesta, donde preguntar duele y donde señalar tiene consecuencias, el compromiso no se negocia.
Estas amenazas no me frenan.
Me empujan.
Me recuerdan por qué hago lo que hago.
No estoy solo en esto.
Cada voz que defiende la libertad de prensa, cada persona que exige transparencia, forma parte de esta lucha.
No nos callemos.
No naturalicemos las amenazas.
Defendamos el derecho a informar y a opinar.
#Chaco #LibertadDePrensa












































