La comunidad educativa del paraje Fortín Las Chuñas reclama respuestas urgentes al gobierno provincial
La crisis en la infraestructura escolar volvió a quedar expuesta en la provincia del Chaco. Esta mañana, padres y tutores de la Escuela N° 307 del paraje Fortín Las Chuñas, en la localidad de Campo Largo, decidieron tomar el establecimiento en señal de protesta ante la falta de respuestas por parte del gobierno que encabeza Leandro Zdero.
La medida de fuerza surge luego de más de un año de reclamos sostenidos por parte de la comunidad educativa, que denuncia graves deficiencias en las condiciones edilicias del establecimiento. Entre los principales problemas señalados se encuentran el deterioro de los baños, las falencias en la cocina, el estado de las aulas y, más recientemente, serias irregularidades en el sistema eléctrico.
Este último punto encendió las alarmas entre los padres, quienes advierten sobre el riesgo inminente que enfrentan los alumnos. Según manifestaron, las instalaciones eléctricas presentan fallas que podrían derivar en accidentes graves, incluso con peligro de electrocución, situación que atribuyen a trabajos deficientes realizados por el área de Infraestructura Provincial.
A pesar de los reiterados pedidos de intervención, sostienen que no hubo avances concretos en las obras comprometidas, lo que profundizó el malestar y derivó en la decisión de ocupar el edificio escolar como forma de visibilizar el conflicto.
El reclamo pone nuevamente en el centro del debate el estado de la infraestructura educativa en zonas rurales y la capacidad de respuesta del Estado ante situaciones que afectan directamente la seguridad de los estudiantes. En este contexto, la protesta en Fortín Las Chuñas no aparece como un hecho aislado, sino como parte de una problemática más amplia que atraviesa a distintos establecimientos de la provincia.
El testimonio de los padres y la acción concreta de tomar la escuela reflejan un nivel de preocupación elevado dentro de la comunidad. La persistencia del reclamo durante más de un año sin soluciones visibles refuerza la gravedad de la situación denunciada.
La urgencia es clara: garantizar condiciones seguras para los alumnos.
El foco ahora está puesto en la respuesta que puedan dar las autoridades provinciales frente a un conflicto que ya escaló y exige soluciones inmediatas.













































