En un principio, la principal hipótesis apuntaba que la víctima, Ada Barrozo Quilo, de 44 años, había fallecido por un paro cardiorrespiratorio. Sin embargo, el informe forense dio un giro en la causa, que derivó en la detención de su pareja.
Una mujer de 44 años murió durante un encuentro sexual en una casa de la ciudad de Caleta Olivia, en Santa Cruz, y en las últimas horas, la investigación dio un giro clave. En un principio, el caso había sido caratulado como “muerte dudosa”, pero los resultados de la autopsia revelaron que la víctima murió asfixiada.
El hecho ocurrió en la madrugada del miércoles, cerca de las 2:40, en una propiedad ubicada en la calle Las Margaritas al 1500, en el barrio 132 Viviendas, cuando Ada Barrozo Quilo comenzó a presentar dificultades para respirar. En ese momento, su pareja llamó una ambulancia y pidió asistencia médica de manera urgente.
De acuerdo a lo que informaron medios locales, la mujer se habría descompensado mientras mantenía un encuentro íntimo. El hombre intentó realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras aguardaba la llegada del personal médico.
Sin embargo, cuando los profesionales de salud llegaron al lugar constataron que Barrozo ya no presentaba signos vitales. Ante esa situación se activaron los protocolos correspondientes y tomó intervención la Policía de Santa Cruz para iniciar las actuaciones judiciales.
En un primer momento, el caso fue caratulado como “muerte dudosa”, una figura que se utiliza cuando no se puede establecer de inmediato la causa de fallecimiento. Mientras tanto, efectivos de la Comisaría Quinta de Caleta Olivia realizaron las primeras pericias en la casa y comenzaron a reunir información sobre lo ocurrido durante la madrugada.

Al llegar a la escena, los policías se encontraron con un joven de 28 años que había acudido al lugar tras recibir un pedido de ayuda. Según su testimonio, minutos antes lo había contactado su amigo, identificado como S. F. Navarro, de 34 años, quien le dijo que su pareja se había descompensado.
Navarro también dio su declaración ante los efectivos y contó lo que había ocurrido en las horas previas al fallecimiento de Ada. En ese momento, una de las hipótesis que se analizaba era que la mujer hubiera sufrido un paro cardiorrespiratorio, una posibilidad que quedó pendiente a los estudios médicos.
El dato que dio un giro en la investigación
El cuerpo de Ada Barrozo Quilo fue trasladado a la morgue judicial para la realización de la autopsia, una pericia clave para determinar la causa de la muerte.
El informe forense descartó la hipótesis inicial de una muerte natural y concluyó que la mujer murió por asfixia mecánica. Además, los especialistas detectaron signos compatibles con un estrangulamiento manual.

El resultado modificó de manera significativa el rumbo de la investigación y abrió una nueva línea sobre lo ocurrido durante la madrugada del miércoles.
Con estos datos, la Justicia ordenó la detención de Navarro y se convirtió en el principal sospechoso en la causa. Se espera que sea indagado en las próximas horas.
En una entrevista con La Opinión Austral, la hija de Barrozo aseguró que su madre sufría violencia de género por parte de su pareja y que la familia había intentado ayudarla a salir de esa relación en varias ocasiones.
“Sabíamos que a mi mamá la golpeaba, se le habló muchísimas veces de que no se deje golpear, como te digo, no me crié con un papá. Siempre viví con ella, entonces ver eso fue muy chocante”, expresó Valery Antezana. Y sumó: “Queremos justicia para mi mamá. (…) No merecía esta muerte tan triste”.
La causa quedó bajo la investigación del Juzgado de Instrucción Nº 1 de Caleta Olivia.










































