Las proyecciones apuntan a que el fenómeno continuará en los próximos días, especialmente en zonas occidentales, orientales del país, donde la radiación y el calor podrían superar los umbrales históricos establecidos para abril
Las temperaturas extremas continúan amenazando a El Salvador y gran parte de Centroamérica, con registros que podrían superar los 40° en los próximos días, según las advertencias más recientes del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales(MARN). La entidad advirtió que la persistencia de este fenómeno anómalo podría derivar en una nueva onda de calor, instando a la población a reforzar medidas para protegerse de exposiciones en los horarios críticos y a prestar especial atención a los grupos en mayor vulnerabilidad.
El MARN prevé que la zona oriental del país registre temperaturas máximas de 41°, mientras la franja costera y los valles interiores podrían alcanzar los 40°. La presencia de ráfagas ocasionales de viento de hasta 45 kilómetros por horano será suficiente para reducir la sensación térmica, aunque el cielo se mantendrá poco nublado en la tarde y noche, no existen condiciones propicias para lluvias, de acuerdo al informe difundido por Medio Ambiente.

En respuesta a este escenario, las autoridades recomendaron a la población limitar la permanencia al aire libre entre las 12:00 p.m. y las 3:00 p.m., un intervalo en el que la radiación solar alcanza sus niveles más peligrososy se incrementa el riesgo de golpes de calor. La orientación oficial es evitar actividades extenuantes en ese lapso y priorizar el consumo de agua, el uso de ropa ligera y de protección solar. La advertencia cobra especial relevancia para adultos mayores, quienes presentan un riesgo elevado de complicaciones por la exposición al calor intenso, de acuerdo con las declaraciones recogidas en el boletín del MARN.
El fenómeno que afecta actualmente a El Salvador y la región inició el pasado 9 de abril, cuando se rompió la tendencia de humedad y frentes fríos de semanas anteriores, marcando el ingreso de una ola de calor en distintos puntos del istmo centroamericano. El MARN define estas condiciones como olas de calor si persisten más de tres días consecutivos con registros superiores a los umbrales extremos específicos para cada localidad. Las previsiones oficiales remarcan que esta situación se extenderá hasta el martes 14 de abril, propiciará tardes particularmente calurosas, en varios sectores, temperaturas elevadas incluso durante las primeras horas nocturnas. Según el Ministerio, abril es históricamente el mes más cálido en El Salvador, lo que agrava los efectos de la actual secuencia térmica.

La exposición sostenida a temperaturas extremas impone riesgos directos para la salud de la población, especialmente durante episodios como el actual que exceden los umbrales habituales. El golpe de calor y la deshidratación se convierten en amenazas cotidianas, mientras las autoridades resaltan la importancia de adoptar rutinas que prioricen la protección física y el resguardo ante el sol.
El impacto de la ola de calor se extiende a Guatemala y Honduras con temperaturas críticas
El territorio salvadoreño no es el único afectado, Guatemalaexperimenta condiciones particularmente severas, sobre todo en el sur del país y en la capital. Las llanuras de Honduras también reportan temperaturas en rangos críticos, lo que consolida la magnitud regional del fenómeno. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), aunque los vientos soplarán con intensidad, refrescando en parte la sensación térmica, ello no implicará una disminución de la temperatura real. Mientras algunas lluvias se esperan en el Caribe, el resto de la región debe prepararse para el pico de calor.

Actualmente, Centroamérica se encuentra bajo un estado denominado “ENSO neutral”, una fase que, según la NOAA, anticipa una probabilidad del 90% de que se forme el fenómeno El Niño durante el pico de la temporada de huracanes en el Atlántico, entre agosto y octubre. Mientras expertos monitorean los cambios en el océano Pacífico, la realidad inmediata para la población centroamericana es la continuidad de temperaturas máximas y riesgos elevados para la salud durante esta ola de calor sin precedentes.














































