El acusado admitió que obligó a la nena y a su hermano a cometer actos sexuales, que grabó los ataques y que vendía el material en la dark web para “mejorar la economía familiar”.
Un caso estremecedor sacudió a Alemania este miércoles, cuando un hombre de 46 años confesó ante el Tribunal Regional de Erfurt haber abusado sexualmente de su hijastra más de 900 veces a lo largo de ocho años.
El acusado, identificado como Oliver B., de la localidad de Ilmenau, también admitió que obligó a la nena y a su hermano a realizar actos sexuales entre sí, todo mientras grababa los ataques con la excusa de vender el material para “solucionar los problemas económicos de la familia”.
La confesión llegó después de que el juez que preside la sección de menores del tribunal le advirtiera sobre la abrumadora cantidad de pruebas en su contra y le explicara que solo una declaración completa podría llevar a una reducción de la pena.
“Creía haberlo visto todo”, dijo el juez Holger Pröbstel, “pero este caso supera cualquier otro que esta sala haya visto jamás”, afirmó el magistrado, quien pidió al hombre que evitara que los adolescentes tuvieran que testificar.
La hijastra y el hijastro son codemandantes en el juicio. Acompañados por su madre, siguieron la lectura de la acusación, visiblemente conmocionados.
Más de 160 horas de material y un aviso desde Estados Unidos
Según la Fiscalía, el hombre abusó, filmó y fotografió a su hijastra —nacida en 2007— en al menos 973 ocasiones entre finales de 2017 y 2024.
Además, se lo acusa de haberla agredido sexualmente en una escuela donde trabajaba como limpiador y de forzar al hermanastro de la niña, dos años menor, a participar en los abusos.
El acusado también contactó a una amiga de su hijastra a través de una cuenta falsa de Instagram, haciéndose pasar por un joven de 21 años y ofreciéndole dinero a cambio de fotos íntimas.

La investigación comenzó tras un aviso de Estados Unidos: un centro de lucha contra la explotación infantil (NCMEC) en cooperación con Meta (la empresa dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp), detectó material ilegal relacionado con menores y compartió la dirección IP correspondiente a la Oficina Federal de Policía Criminal.
La Policía alemana allanó el departamento del hombre y encontró más de 160 horas de videos de abusos de nenes almacenadas en discos duros y otros soportes.
Un caso sin precedentes para la Justicia alemana
El tribunal y la sociedad alemana quedaron conmocionados por la magnitud y la brutalidad de los hechos. El juez remarcó la importancia de la confesión para evitar que las víctimas tengan que revivir el horror en el estrado.
La causa sigue su curso y se espera una condena ejemplar para el acusado, que enfrenta cargos por abuso sexual agravado, producción y distribución de pornografía infantil, y corrupción de menores.












































