Tras un receso vacacional, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, retomó su agenda internacional con una gira oficial en Suiza, donde participará en la 56.ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial. La presencia del mandatario en Davos marca el reinicio de su actividad diplomática en un escenario clave para el diálogo político y económico global, en medio de un contexto regional marcado por desafíos de seguridad, desaceleración económica y búsqueda de inversión.
De acuerdo con la agenda oficial difundida por el Ejecutivo, Noboa concentrará su participación entre el 20 y el 22 de enero de 2026, con una combinación de reuniones bilaterales, intervenciones en foros temáticos y encuentros con líderes de organismos multilaterales y del sector privado. El objetivo central de la gira es reposicionar a Ecuador ante actores financieros y políticos internacionales, así como presentar la narrativa gubernamental sobre estabilidad macroeconómica, apertura a la inversión y cooperación en seguridad.
El martes 20 de enero, el mandatario tiene previsto iniciar su agenda con encuentros con altos ejecutivos del sector corporativo y financiero. Entre ellos constan reuniones con representantes de Cargill y de la Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo del sector privado del Grupo Banco Mundial. Ese mismo día, Noboa participará en el panel “Rebuilding Trust in Latin America”, un espacio que tradicionalmente aborda los déficits institucionales, la gobernabilidad y la relación entre Estado, mercado y ciudadanía en la región. La jornada concluirá con la apertura oficial del Foro Económico Mundial 2026.
El miércoles 21 de enero se perfila como uno de los días más intensos de la gira. En la mañana, el presidente ecuatoriano mantendrá reuniones con directivos de empresas tecnológicas y financieras, como Palantir Technologies y Visa, además de un encuentro con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn. También participará en un almuerzo de líderes globales del Foro Económico Mundial, centrado en el diálogo político en un contexto internacional fragmentado.
Ese mismo día, Noboa tiene programadas reuniones bilaterales con dos jefes de Estado: el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y el presidente de Israel, Isaac Herzog. Ambos encuentros adquieren relevancia política y estratégica. En el caso panameño, el diálogo se enmarca en intereses comunes vinculados al comercio, la logística regional y la cooperación en seguridad. Con Israel, el acercamiento se produce en un contexto internacional sensible, marcado por conflictos en Medio Oriente y debates sobre cooperación tecnológica y defensa.
La agenda del miércoles se completa con reuniones con ejecutivos de empresas del sector extractivo y financiero global, como BHP Group y el Grupo Safra, y culmina con una cena de trabajo de jefes de Estado latinoamericanos, bajo el lema “Delivering for Latin America”. Este tipo de encuentros suelen funcionar como espacios informales para intercambiar diagnósticos regionales y coordinar posiciones frente a actores multilaterales.
El jueves 22 de enero, la gira cerrará con un enfoque más institucional y político. Noboa participará en una sesión estratégica sobre liderazgo y equidad de género, y sostendrá reuniones con el presidente de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, así como con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga. También constan encuentros con el presidente y CEO de DP World, Sultan Ahmed bin Sulayem, y con la directora de Europol, Catherine De Bolle, lo que sugiere un énfasis en cooperación portuaria, logística y seguridad transnacional.
La presencia del presidente ecuatoriano en Davos se produce en un momento en que Ecuador busca recuperar credibilidad internacional tras años de inestabilidad política, crisis fiscal y escalada de violencia vinculada al crimen organizado. Para el Gobierno, el Foro Económico Mundial representa una vitrina para atraer inversión extranjera, reforzar alianzas estratégicas y proyectar una imagen de apertura y previsibilidad.
Si bien las reuniones en Davos no suelen traducirse de inmediato en acuerdos vinculantes, sí permiten establecer contactos de alto nivel y posicionar prioridades políticas.









































