El exfutbolista de Racing vive una realidad inédita: juega en Suiza y, al mismo tiempo, es vicepresidente del club donde compite.
El fútbol siempre tiene historias inesperadas, pero la de Ezequiel Schelotto rompe todos los moldes. El exjugador de Racing y con pasado en la selección italiana hoy vive una realidad inédita: juega en Suiza y, al mismo tiempo, es vicepresidente del club donde compite.
En diálogo con TN, contó cómo pasó de compartir proyecto con Maxi López a hacerse cargo de una situación crítica y convertirse en protagonista dentro y fuera de la cancha.

Instalado en la zona del Lago de Como en Italia junto a su familia, Schelotto encontró en Suiza una nueva oportunidad. Llegó en 2024 y rápidamente se adaptó a un fútbol distinto, menos pasional pero más organizado. “Estoy feliz de haber tomado esta decisión”, aseguró sobre su presente en el FC Paradiso, club ubicado a 25 minutos de su casa, cruzando la frontera a diario.
La historia dio un giro inesperado cuando Maxi López dejó la institución en medio de diferencias con la Junta Directiva. Schelotto, que había sido clave para acercarlo al proyecto, quedó en el medio de una situación compleja que afectó directamente al plantel.
“Muchos chicos no sabían qué hacer. Había problemas económicos y familias detrás”, explicó. Sin dudarlo, decidió hacerse cargo de los gastos para sostener al equipo. “Lo hice por ellos. Hoy estoy tranquilo con mi conciencia”, remarcó.

Es jugador, compró acciones del club y ahora es vicepresidente
A pesar de ese escenario, dejó en claro que mantiene una buena relación con Maxi López. “Es una persona que aprecio mucho, somos amigos. Tomó su decisión y la respeto. Ojalá podamos reencontrarnos”, dijo. Sin embargo, reconoció que la salida del exdelantero generó un impacto fuerte en el día a día del club.
Ese contexto fue el que lo empujó a dar un paso más: además de seguir jugando, adquirió el 40% de las acciones de la institución y asumió como vicepresidente junto al presidente Antonio Caggiano.
Así, se convirtió en uno de los pocos casos en el fútbol profesional de un jugador en actividad que también toma decisiones dirigenciales. “Es algo nuevo para mí, estoy aprendiendo todos los días”, contó.
Con contrato hasta mitad de año, Schelotto no piensa todavía en retirarse. “Quiero seguir jugando dos o tres años más. El fútbol es mi vida”, afirmó. En paralelo, ya proyecta el crecimiento del club, que actualmente milita en la tercera división suiza, con el objetivo de mantener la categoría y, a futuro, pelear por el ascenso.

Schelotto fue crítico del fútbol argentino: “Faltan reglas claras y hay cosas que lo manchan”
En su análisis, también dejó una mirada crítica sobre la organización en Argentina. “Hay mucho potencial, pero faltan reglas claras. Es una pena porque hay jugadores de gran nivel que no pueden sostenerse”, sostuvo, y fue más allá al hablar de “situaciones que manchan al fútbol”.
Y, agregó: “Es una lástima que no pueda la AFA poder ayudar a los clubes a poder organizarse de la mejor manera, pero hoy en día después ves situaciones de las cuales manchan al fútbol, que es el deporte más lindo del mundo, con mucha corrupción”.
Entre el presente como futbolista, su nuevo rol como dirigente y una historia marcada por decisiones difíciles, Schelotto transita una etapa única en su carrera. Una en la que ya no solo se juega dentro de la cancha, sino también en los escritorios.















































