El francés fue compañero del campeón del mundo y se mostró muy elogioso de la disciplina con la que afrontaba el trabajo diario.
Samuel Umtiti se retiró del fútbol de manera prematura, a los 31 años, afectado por múltiples lesiones en las últimas temporadas. Sin embargo, su carrera tuvo muchos momentos destacados, incluidos los años en los que fue compañero de Lionel Messi en el Barcelona. Recientemente, el francés contó una intimidad del argentino que solo saben quienes pudieron compartir vestuario con él.
En primer lugar, Umtiti definió a Messi como “el mejor” jugador que vio. “Es capaz por sí solo de ganar un partido”, aseguró en diálogo con el podcast The Elevate House.
Además, contó que el rosarino tiene “mucho rigor y mucha disciplina”. Y ejemplificó esto con una anécdota de la intimidad del vestuario del Barcelona: “Si ganábamos 4-0 y él no marcaba goles, no estaba feliz. Estaba contento, por el equipo, pero para él no era suficiente. En su cabeza era claro: tenía que hacer goles siempre”.
“Hay jugadores con habilidad como Neymar, pero Leo es otra cosa”, aseguró el francés.
Umtiti recordó que Messi practicaba tiros libres en los entrenamientos y que decía “La voy a poner allá”, y la pelota iba a ese lugar. “Ojalá todos se inspiraran en él”, señaló.
“Él es un asesino delante del arco. Tiene una gran inteligencia de juego, algunos dicen que no corría mucho como un mediocampista, pero él sabía en qué momento acelerar. Tenía la visión. Estaba un paso adelante”, recalcó.
Finalmente, negó tener “la receta” para marcar con efectividad al argentino: “Es imprevisible, no sabes qué va a hacer. Es muy difícil”.
Umtiti anunció su retiro como profesional en septiembre de 2025. El quiebre de la carrera del francés estuvo en lo físico: desde 2018, había sufrido 18 lesiones que lo llevaron a perderse más de 170 partidos oficiales, según datos de Transfermarkt.
El Barcelona lo había comprado en 2016 por 25 millones de euros al Olympique de Lyon y, durante sus primeras dos temporadas, fue socio de Gerard Piqué en la zaga. Sin embargo, las constantes molestias en la rodilla izquierda frenaron su proyección.






































