Aunque la Asociación del Fútbol Argentino presentó sus ingresos, consumos y créditos y mostró cifras millonarias, la IGJ cuestiona la escasa precisión en varios ítems sensibles.
La Inspección General de Justicia (IGJ) ya comenzó a analizar la documentación que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) envió la semana pasada en el marco de la investigación sobre sus estados contables y balances.
Aunque la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia volvió a abrir sus números y presentó un detalle de ingresos, gastos y créditos, en el organismo de control consideran que la información sigue siendo “insuficiente” y no descartan volver a pedir ampliaciones antes de definir si avanzan o no con la designación de un veedor.
Según pudo saber TN, el principal cuestionamiento no apunta a los montos globales, sino a la falta de precisiones en varios conceptos relevantes. “Hay muchos ítems que no se aclaran”, indicaron fuentes al tanto del análisis, que remarcaron que la presentación permite ver cuánto dinero se movió, pero no siempre explica de manera detallada cómo se ejecutaron esos recursos.
En el capítulo de créditos, la AFA informó un total de $7.526.369.503. Dentro de ese rubro, se consignaron $41 millones por entradas de la Selección, $7124 millones correspondientes a partidos del seleccionado, $7 millones por servicios del predio de Ezeiza y $19 millones bajo el ítem “varios”. Para la IGJ, esos datos vuelven a aparecer agrupados y sin un desarrollo que permita identificar con precisión el origen y el destino final de cada concepto.
En cuanto a los gastos generales, la entidad informó un total de $58 mil millones. De ese monto, $39 mil millones fueron atribuidos a gastos en selecciones nacionales. Dentro de ese rubro, se detallaron $24 mil millones en remuneraciones del cuerpo técnico y auxiliares, $8 mil millones en pasajes, traslados y alojamiento, $1 mil millón en vestimenta deportiva, $229 millones en personal administrativo y otros $4 mil millones en gastos administrativos del departamento de selecciones nacionales.
Desde la AFA explicaron que el fuerte incremento del gasto se debe a los nuevos contratos firmados con el cuerpo técnico luego de la obtención de la Copa del Mundo en Qatar. Esa justificación fue incluida en la presentación, aunque en la IGJ sostienen que el aumento, por sí solo, no despeja las dudas si no está acompañado por un mayor nivel de desagregación de la información.
Otro de los puntos bajo revisión es el funcionamiento del Colegio de Árbitros. Allí, la AFA declaró gastos totales por $3100 millones. De ese total, $1744 millones corresponden a la remuneración de los árbitros, $800 millones a sueldos del personal administrativo y $191 millones a gastos vinculados con pruebas físicas. El resto figura dentro de partidas generales, que también son observadas por el organismo de control.
La documentación presentada incluye además otros gastos relevantes. Se informaron $2640 millones destinados a congresos y eventos, $7900 millones en pasajes, traslados y alojamiento, $1085 millones en servicios profesionales y $783 millones en atenciones médicas y emergencias vinculadas a la AFA. En la IGJ señalan que varios de estos ítems aparecen reiterados en distintas áreas y sin un detalle que permita distinguir con claridad a qué actividades concretas corresponden.
Del lado de los ingresos, la AFA declaró $37 mil millones por derechos de campeonatos nacionales, $8 mil millones por utilización de marcas y otros $11 mil millones provenientes de aportes y subsidios de la FIFA y la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF). Si bien esos números forman parte del cuadro general de recursos, el foco del análisis oficial sigue puesto en la coherencia entre ingresos, gastos y créditos, y en la consistencia interna de la información entregada.
Este nuevo envío de documentación se suma a las audiencias que la IGJ mantuvo con los auditores de la AFA y de la Liga Profesional, en el marco de la revisión de los ejercicios comprendidos entre 2017 y 2024. Desde el organismo que conduce Daniel Vítolo ya habían señalado que, si bien la AFA mostró una actitud más colaborativa que en etapas anteriores, el proceso todavía no está cerrado.
Por eso, la posibilidad de que la IGJ vuelva a intimar a la AFA para que amplíe o precise la información sigue sobre la mesa. Recién después de ese análisis completo se definirá si existen elementos suficientes para avanzar con la designación de un veedor o si el organismo da por cumplidos los requerimientos administrativos.














































