Conocé el paso a paso para poder darles una nueva vida antes de que terminen en la basura.
La mayoría de las veces, los frascos de mermelada vacíos terminan en la basura. Sin embargo, poca gente sabe que puede darles una “segunda vida” antes de que terminen desechados. Con un poco de ingenio y creatividad, podés reutilizarlos para resaltar tu jardín.
Se trata de hacer portavelas con los frascos que quedaron vacíos, una idea simple, económica y sustentable que puede transformar tu espacio.
Cómo reutilizar frascos de mermelada para decorar el jardín
Una de las opciones más lindas y fáciles es convertirlos en portavelas. El resultado es decorativo, funcional y perfecto para darle un aire cálido al jardín durante la tarde o la noche. Para esto, necesitás:
- Frascos de mermelada vacíos y limpios
- Cuerda de yute, hilo sisal o alambre fino
- Silicona o pegamento resistente
- Velas pequeñas

Cómo hacer un portavelas casero con frascos de mermelada, paso a paso:
- Limpialos bien: retirá las etiquetas y restos de pegamento. Para hacerlo más fácil, dejalos unos minutos en agua caliente y después frotalos con una esponja.
- Decorá el exterior: podés dejarlos transparentes para un estilo más minimalista o sumar detalles con cuerda, encaje, pintura esmerilada o cintas para un acabado más rústico.
- Armá el soporte para colgarlos: rodeá la boca del frasco con cuerda de yute o alambre y hacé una manija firme para poder colgarlo de ramas, pérgolas o ganchos.
- Sumá la vela: colocá una vela pequeña en el interior. Si querés un detalle más decorativo, podés agregar una base de arena, piedras o caracoles.
- Ubicalos en el jardín: colgalos a distintas alturas o apoyalos sobre una mesa exterior para crear un rincón cálido y con efecto visual.
Otras ideas para reutilizar frascos de mermelada en el jardín
Además de usarlos como portavelas, estos frascos también sirven para sumar detalles decorativos y funcionales en exteriores:
- Mini macetas para aromáticas: ideales para menta, romero o albahaca.
- Faroles con luces LED: una opción segura y muy decorativa para balcones y galerías.
- Florero rústico: perfectos para flores frescas o secas.
- Centros de mesa para exterior: con velas, hojas secas y piedras.
Darles una segunda vida a los frascos de mermelada no solo permite decorar el jardín con estilo, también es una forma práctica de ahorrar y generar menos residuos.
Son resistentes, versátiles y combinan con estilos rústicos, boho o minimalistas. Con pocos materiales y algo de creatividad, pueden convertirse en uno de los detalles más lindos del jardín.







