Posó para la edición de verano de EE72 a puro estilo renacentista con vestidos y bodys de firmas como Dior, Chanel y Schiaparelli.
Rihanna sabe jugar el juego de la moda como ninguna otra. La superestrella, que tiene su propia marca de lencería y modela sus osados diseños, ahora hizo una producción fotográfica de verano para la marca de medios y entretenimiento EE72, en la que el arte y la moda dialogaron constantemente.
Con una estética editorial surrealista y un efecto que asemeja las fotografías a pinturas renacentistas, la intérprete de Umbrella llevó diseños escultóricos, estructurados y de lujo.
En la imagen principal, lució un vestido de alta costura firmado por Dior con escote off shoulder voluminoso adornado con flecos rosas y verdes, que le dieron un aspecto floral, y falda satinada en tono crudo con un estampado sutil de flores.

A continuación, llevó un body negro de mangas largas con leggings al tono y una chaqueta entallada con volúmenes y plumas de Schiaparelli. Completó el vestuario con zapatos negros acharolados de punta abierta y taco aguja.

En un tono más moderno pero con el glamour del estilo old Hpllywood, lució un body negro off shoulder con una falda amplia de pliegues color ladrillo, ambas piezas firmadas por Alaïa. Coronó el vestuario con aros dorados Bottega Veneta.

Las figuras geométricas y las formas abstractas se fusionaron en otro disruptivo look: un vestido rojo y negro hecho de flecos por Alexander McQueen sobre un catsuit translúcido con rombos negros, coronaron con brazaletes maximalistas en plateado y crema.

En la misma sintonía maximalista y teatral, combinó un abrigo de piel negro firmado por Chanel con una capa con frunces y rayas rojas, blancas, marrones y lima de la misma casa de moda francesa.

Cada vestuario se complementó con un maquillaje clásico pero dramático, con foco en la mirada cat eye y los labios bordó intenso, casi negro. Mientras que en algunas postales lució el pelo oscuro, carré y con volumen, en otras llevó una peluca rubia con un rodete alto y escultural que remite a los peinados del siglo XVIII.

“Rihanna no sigue las tendencias, define la cultura en la que vivimos. Y para nuestra última historia, quisimos aprovechar su profundo conocimiento de la moda y el arte para plasmar algo totalmente majestuoso”, afirmó Edward Enninful, director creativo de EE72.
Y agregó: “Rihanna y yo compartimos una profunda e instintiva sintonía creativa, perfeccionada durante más de quince años. Cada vez que colaboramos, se trata de desafiar lo que un editorial de moda puede y debe lograr, y de conectar con la creatividad en su estado actual.”







