Juliana Awada atraviesa un momento de gran transformación. Lejos de la escena política y enfocada en su individualidad, la empresaria potencia su faceta más creativa con una agenda llena de nuevos desafíos.
Si bien la moda sigue siendo su sello distintivo, consolidándose siempre como una referente de estilo en el país, la ex Primera Dama decidió no quedarse solo con lo conocido y expandir sus horizontes comerciales.
Uno de sus focos está puesto en Uruguay, donde encontró el lugar perfecto para invertir. Específicamente en el departamento de Rocha, una zona valorada por su entorno natural, Awada participa activamente en desarrollos inmobiliarios, aportando su visión en el diseño y la decoración de propiedades.
Pero la gran novedad llegó recientemente con su desembarco en el mundo de los sabores. Juliana sorprendió al presentar su propia línea de autor, desarrollada en el Valle de Uco, Mendoza, en alianza con una reconocida casa productora de la región.
“Desde el Valle de Uco, Mendoza, les presentamos Juliana”, compartió en sus redes sociales, oficializando su ingreso al sector con un producto que lleva su nombre y su impronta.
De esta manera, Awada demuestra ser una empresaria multifacética: moda, diseño, real estate y ahora una propuesta gastronómica exclusiva. Mientras construye su propio camino empresarial, deja en claro que su capacidad de reinvención no tiene techo.






