Gustavo Yankelevich y Rossella Della Giovampaola lo tienen clarísimo: no hay nada mejor que pasar las fiestas bien pegaditos a la familia. Llevan juntos casi 26 años, atravesando de todo, y se nota que son compañeros incondicionales.
Para celebrar el fin de año, el productor y la socialité armaron las valijas y se instalaron en su casa de Punta del Este. Obviamente, llevaron consigo a todos sus hijos y nietos.
Esta es una familia ensamblada que da gusto ver. Por un lado, estaba la hija de Rossella, Toscana Garfunkel, que llegó acompañada de su marido, Xander Williams.
Y por el otro, los grandes amores de Gustavo: sus tres nietos, que son los hijos de la inolvidable Romina Yan y Darío Giordano. Hablamos de Franco, Azul y el pequeño Valentín.

El 31 de diciembre, la familia entera se juntó para una foto que fue una verdadera postal de Año Nuevo. Se los veía a todos felices y muy unidos.
La moda fue protagonista gracias a Toscana, que es divina como su mamá. Ella eligió un diseño de Zimmerman en tono celeste con un delicado estampado floral.
Azul, la nieta de Yankelevich, también marcó tendencia con un clásico vestido blanco que combinó con unas botas negras cancherísimas. Los muchachos, más clásicos, eligieron jeans y camisas blancas.
Aunque no están casados, Gustavo y Rossella son una de las parejas más fuertes del espectáculo. Ella es viuda de Jorge Garfunkel y él, por supuesto, fue esposo de Cris Morena.
“Amamos estar en familia”, contó Rossella. Y es que si bien no son muy de ir a la playa, disfrutan muchísimo de los planes tranquilos.
Aman las charlas, las comidas ricas, los juegos y ver los atardeceres todos juntos.
Sabemos que Toscana vive en Nueva York con su esposo, pero eso no impide la buena onda con su padrastro. De hecho, tiene una relación espectacular con Gustavo.
La conexión es total: ella también es súper amiga de Azul. Las dos disfrutan muchísimo de la estadía en Punta del Este y se las ve inseparables y con mucho afecto.






