La conductora había transformado su historia personal en un mensaje de esperanza. En distintas entrevistas contó cómo atravesó su adicción al alcohol, la intervención de su familia y el tratamiento que le permitió reconstruir su vida.
Mucho antes de su muerte, Ernestina Pais había decidido hablar públicamente de uno de los momentos más dolorosos de su vida. Lejos de ocultar su historia, convirtió su recuperación del alcoholismo en un testimonio para alentar a otras personas que atravesaban un consumo problemático y necesitaban pedir ayuda.
En marzo de 2025, durante su participación en La noche de Mirtha, reveló que su adicción comenzó a profundizarse durante la pandemia. “Empecé a usar el alcohol para tapar y calmar la angustia”, recordó la periodista.
Según explicó Ernestina, el consumo no empezó con una copa, sino mucho antes: “El consumo problemático empieza cuando no decís lo que te está pasando. Viví un infierno”.

La conductora contó que, en un primer momento, intentó salir adelante por sus propios medios e incluso se internó voluntariamente. Sin embargo, tras un accidente doméstico que derivó en una nueva crisis, su familia decidió intervenir junto con la Justicia para garantizar que iniciara un tratamiento. Aunque en ese momento no comprendió lo que ocurría, con el tiempo cambió completamente su mirada.
“Fue un acto de amor”, aseguró al recordar aquella decisión. También evocó el instante en que entendió que la internación podía convertirse en una nueva oportunidad. “Cuando entré y logré entender dónde estaba dije: ‘Esta es mi oportunidad’. Sentí que volví a nacer”, expresó.
Meses después, en febrero de 2026, profundizó aún más sobre ese proceso durante una entrevista con Bondi Live. Allí confesó el nivel de sufrimiento que atravesaba antes de pedir ayuda. “Bebía llorando, lo único que quería era desaparecer”, expresó.
También explicó que gran parte de ese dolor estaba relacionado con heridas emocionales que arrastraba desde la infancia y con la falta de herramientas para afrontar la frustración.
Pais detalló que permaneció alrededor de un año y medio en tratamiento y que ese proceso incluyó terapias individuales, grupales y vinculares. Según relató, ese trabajo le permitió revisar aspectos de su historia personal que nunca había logrado elaborar y comprender el origen de muchas de sus dificultades.

Ya recuperada, eligió transformar esa experiencia en un mensaje de esperanza. Durante su paso por el programa de Mirtha Legrand contó que llevaba más de un año sin consumir alcohol y dejó una frase que luego repetiría en distintas entrevistas: “Mi mensaje es que sí se puede”.
También defendió públicamente las internaciones terapéuticas y sostuvo que, lejos de representar un castigo, pueden significar el comienzo de una nueva vida. “Yo siempre digo que preso estás de la sustancia. Cuando uno está internado, está trabajando para estar mejor”, afirmó.







