Choupette, la mascota adorada del diseñador de Chanel, fue señalada durante años como una de las mascotas más ricas del mundo.
Cuando murió el diseñador de moda Karl Lagerfeld en 2019, una de las historias que más llamó la atención fue la de su inseparable gata, Choupette. Durante años circularon versiones que aseguraban que el creador había destinado parte de su fortuna a la mascota, considerada por muchos como una de las más ricas del mundo.
Las estimaciones más difundidas hablaban de una herencia que podía alcanzar los 150 millones de libras esterlinas, además de un fondo específico destinado a garantizar que el animal continuara viviendo con el mismo nivel de comodidad al que estaba acostumbrado.
Sin embargo, la realidad parece ser mucho más compleja. Según reveló recientemente Françoise Caçote, la mujer que quedó a cargo de Choupette tras la muerte del diseñador, ni ella ni la gata recibieron hasta ahora el dinero que se suponía debía formar parte del legado.

En declaraciones al medio estadounidense The Atlantic, Caçote explicó: “Tuve que contratar a costosos abogados para reclamar la herencia a mi nombre y garantizar que se respeten debidamente los deseos de Karl. Mientras se resuelven las cosas, hago todo lo posible por cumplir sus deseos, sobre todo para que a Choupette no le falte de nada. Esa es mi máxima prioridad“.
“Además de cuidar de ella, trabajo a tiempo parcial para mantenerla. Recibe todo el amor, la atención y los cuidados que necesita”, señaló.
La cuidadora también contó que mantener el estilo de vida de Choupette implica una gran responsabilidad. Aun así, aseguró que la felina se encuentra bien y lleva una vida tranquila lejos de los flashes que la acompañaron durante años.
La gata que conquistó a Karl Lagerfeld
La historia entre Lagerfeld y Choupette comenzó en 2011. Originalmente, la gata pertenecía al modelo francés Baptiste Giabiconi, quien le pidió al diseñador que la cuidara durante un viaje.

Pero cuando regresó para recuperarla, Lagerfeld ya se había encariñado profundamente con el animal y decidió quedarse con ella. A partir de entonces, Choupette se convirtió en una celebridad por derecho propio.
El diseñador hablaba de ella con frecuencia en entrevistas, la llevaba a sesiones fotográficas y compartía detalles de su vida cotidiana. En una entrevista con CNN en 2013 llegó incluso a bromear con que se casaría con ella si la ley lo permitiera.
“Jamás pensé que podría enamorarme así de un gato”, dijo entonces.
Una vida de lujo
De raza birmana y ojos azules, Choupette construyó una fama inusual para una mascota. Participó en campañas publicitarias, protagonizó producciones de moda y acumuló millones de seguidores en redes sociales.
Hoy tiene alrededor de 14 años, una edad avanzada pero todavía dentro de la expectativa de vida habitual de esta raza, que suele ubicarse entre los 12 y los 16 años, aunque algunos ejemplares pueden superar esa marca con buenos cuidados.
Mientras la disputa legal por la herencia continúa, la gata que conquistó al universo de la moda sigue llevando una vida reservada. Según su cuidadora, en estos días prefiere algo mucho más simple que las pasarelas y las portadas: largas siestas y tranquilidad.







