Apostó por la alta costura y posó junto a Michaela Coel y FKA Twigs con apuestas vanguardistas.
En medio del estreno de “ El diablo viste a la moda 2″, Anne Hathaway le dió protagonismo a su papel en Mother Mary, una producción que exigió una transformación estética y emocional profunda. La actriz asumió el desafío y presentó una nueva faceta más audaz y performática.
En la premiere en Nueva York, Hathaway apostó por un look de alta costura que captó la atención del público. Eligió un vestido de Lever Couture, confeccionado con tiras de malla translúcidas que crearon un efecto etéreo.

La silueta asimétrica combinó ligereza y estructura, con un diseño que dejó ver capas sutiles y movimiento controlado. Completó el estilismo con Stilettos de Chrisstian Louboutin en tono metálico, que aportó brillo y dialogó con el vestido.
Las joyas pertenecieron a Bulgari, marca de la que es embajadora global: la actriz lució piezas con diamantes y esmeraldas que sumaron un contraste vibrante.

El beauty look mantuvo una línea delicada y equilibrada: Hathaway llevó el cabello suelto y con ondas suaves.

El make up presentó una base luminosa, rubor rosado y labios en tono natural. Los ojos mostraron sombras neutras y máscara definida. El resultado resaltó sus facciones sin competir con el vestuario.
Los looks del elenco principal
En la alfombra roja, Michaela Coel posó junto a Hathaway. Participó en la película con un rol clave dentro del universo creativo del relato.
Coel vistió un conjunto estructurado de líneas modernas, en un tonos claro y oscuro con detalles arquitectónicos.

Usó una blusa de escote halter y espalda descubierta, sin mangas pero con puños con volumesn y plisado abtracto por delante. Combinó con un pantalón sastrero recto satinado en negro.
También asistió FKA Twigs, quien formó parte del elenco. La artista eligió un conjunto de estética vanguardista, con transparencias y silueta estructurada.

Su apuesta reforzó el carácter experimental del evento y dialogó con el espíritu de la película: usó un look de Ashi studio, en tonos blanco gastado con intervenciones en plateado.
El diseño presentó una estructura de corsét con cadera amplia, detalles orgánicos en plata y un escote pronunciado. Las mangas y el cuello se ajustaron en conjunto a la prenda. Por debajo, lució una falda abstracta translúcida con caída lateral abuchonada. Combinó con zapatos negros de estilo gótico.

El make up se presentó en tonos neutros y con el rostro pálido. El delineado tomó protagonismo, con un estilo cat eye prolongado en sombra marrón. El pelo lo llevó rojo, rapado a los costados y con trenzas a lo largo.







