Es tapa de la edición “Women of the Odyssey”de la revista Elle con impactantes looks, joyas de Bulgari y una entrevista íntima.
La icónica actriz, Anne Hathaway, regresó al centro de la escena editorial como la indiscutible protagonista de la edición “Women of the Odyssey” (Mujeres de la Odisea) de la revista ELLE. A sus 41 años, Hathaway no solo deslumbró con una serie de estilismos de vanguardia bajo la dirección creativa de Law Roach, sino que ofreció una entrevista sincera donde afirmó con contundencia su identidad actual. “Sé perfectamente quién soy”, declaró la estrella de El Diablo Viste a la Moda.
La producción fotográfica cobró vida en un entorno acuático y etéreo, donde la textura del agua y los reflejos dramáticos crearon una atmósfera onírica. En una de ellas, Hathaway lució un vestido de la firma de lujo Saint Laurent, diseñado por Anthony Vaccarello.

La pieza, de un tono verde esmeralda translúcido, presentó una silueta fluida y etérea. Como Accesorio usó un collar de Bulgari,
El agua volvió a ser protagonista en otro estilismo, donde la actriz se paró tras una cascada artificial.

Para esta toma, vistió un vestido de Mugler, de escote suelto y pronunciado. Como joyeria usó collar y pulsera de Bulgari.
Para un primer plano de alto impacto dramático, Hathaway lució un audaz abrigo de plumas turquesas de Stella McCartney de gran volumen y un hombro al descubierto.

La textura de la prenda, que enmarcó su rostro, creó un contraste visual hipnótico con las gotas de agua que distorsionaron su mirada.
En la imagen de portada, capturada a través de un panel de vidrio cubierto de gotas, Hathaway posó con una chaqueta deportiva turquesa de Fendi.

La prenda, que lució desabrochada y dejó ver parte de su cuerpo, contó con un textil rompeviento mate que combinó con un boxer blanco. Completó el atuendo un brazalete de diamantes de Bulgari, que contrastó la estética urbana con alta joyería.
En otra apuesta, la actriz lució un body Giorgio Armani con un tramado estilo malla metálica. Usó pendientes de Bulgari.

Anne, afirmó que gracias su protagonización de El diablo viste a la moda, logró reforzar su carácter. “Siempre he sentido una enorme gratitud hacia la película y hacia cómo me protegieron, especialmente David Frankel. Así que fue emocionante poder volver y dar las gracias, y mostrar todo el trabajo que he hecho en mí misma y simplemente esforzarme por ser una persona encantadora cada día”.
En otra de las fotos, usó una falda sirena al cuerpo con caída amplia de Tom Ford junto a un body manga larga traslúcido de C’est Jeanne, que daba la impresión de desnudo.

Para finalizar, Anne lució un vestido blanco de Mugler, que contó con una silueta ajustada de caída fluida. Con un escote pronuncidado, y sumó un tocado de Celia Kritharioti.
Sumó accesorios de Bulgari, marca que la representó en todo el shooting de moda.








