Se presentó en la Semana de la moda de Madrid con una colección ludica donde se ven corazones y nubes.
La diseñadora española Ágatha Ruiz de la Prada reconoció durante su presencia en la semana de la moda de Madrid haber hecho “una colección muy comercial”, con prendas en las que no faltan elementos tradicionales de su imaginario como los corazones y las nubes, pero que en esta ocasión está más centrada en elementos naturales.

La diseñadora se presentó en la semana de la moda de Madrid con una colección donde la naturaleza fue protagonista, con motivos florales y cuernos como complemento del pelo, en un alarde de plasmar ese mundo natural con una costura tradicional, alejada de la inteligencia artificial.
Fiel a su universo de color, Agatha Ruiz de la Prada realizó una colaboración con la firma Colors y comenzó el desfile como en un tablero de parchís, con modelos vestidos en azul, amarillo, verde, naranja y rosa.

“Mi vida es color, yo me visto así siempre”, comentó mostrando una falda y un suéter azul con un corazón rosa. “Sería incoherente que dejara de incorporar color a las colecciones”, subrayó. Además, recordó que es la veterana de la pasarela, “la que más veces ha desfilado aquí”.
Una propuesta que resume historia con imágenes del rostro de la diseñadora en los buzos, como sus primeras colecciones, entre ellas ‘Agatha for president’, además de recuperar sus denominados vestidos regalo con cintas en zigzag que envuelven la silueta.
Los estampados psicodélicos, las formas sinuosas en vestidos para los que también recupera cintas y estampados psicodélicos en tops, acompañan chaquetas acolchadas y prendas de punto elástico. Para la noche, mucho lurex.

Agatha Ruiz de la Prada, fan de la pasarela
Agatha Ruiz de la Prada no se plantea mostrar sus prendas de otra manera “me sigue divirtiendo hacer desfiles. Esto para mi es una fiesta, un fiestón”, dijo rotunda la creadora que realiza una media de 74 desfiles al año por todo el mundo. “La mayoría de las veces voy sola y aquí tengo un equipo de casi 100 personas, así que solo tengo que divertirme”.
Una mirada optimista con la que tiene como objetivo acercarse a la gente joven.

“Tenemos una cosa a favor: muchos han tenido un cuaderno, una mochila, unas sábanas o un perfume de Ágatha Ruiz de la Prada y eso ya provoca una emoción favorable y de repente es más fácil que compren nuestra ropa”, argumenta la diseñadora.







