Protagonizan Boite con looks de alto impacto en negro y rojo donde los brillos también son parte del vestuario.
Griselda Siciliani y Carlos Casella están de regreso con todo. Después de Estás que te pelas, Sputza, y Pura Sangre, vuelven a compartir escenario en un espectáculo explosivo.
En Boite, el nuevo show que acaban de estrenar en La Trastienda, no solo deslumbran con su talento sino que se destacan por el vestuario de alto impacto, creado especialmente por Pablo Ramírez.

Negro, rojo y brillo son las consignas que definen los looks de los artistas que estrenaron a sala llena.

“Griselda y Carlos armaron un dream team espectacular con Gonzalo Córdova en iluminación, Alberto Negrín en escenografía, Diego Vainer en dirección musical y Ana Frenkel en dirección. Todo un lujo”, cuenta Pablo Ramírez a TN Estilo.
“Me llamaron y me dijeron: Este es el repertorio, queremos vernos divinos. La temática era Boite, que remite a los años 70, los años 80. Así que hay una inspiración en el vestuario basada en íconos como Prince y Cher. Quería verlos de negro, con transparencias, por eso el encaje para Carlitos en sus blusas que complementan el esmoquin de crepe que lleva con chaleco al principio o la del final roja con el pantalón de cintura alta. Para Griselda quería brillo, plumas y que se vean mucho sus piernas. También lleva sastrería con la cintura bien marcada, siempre corto, tanto en negro como en rojo y manda mucho el escote”.

“Para el final, pense en un rojo fuerte para los dos ya que ellos aparecen dentro de esa especie de cráter que hay en el escenario y se funden de alguna manera con el color de esa piedra”, explica el diseñador quien a lo largo de su carrera ha hecho muchos vestuarios de teatro.

“Boite propone un repertorio singular, intenso y emocional, donde conviven distintos géneros, climas y universos. Un viaje que atraviesa el humor, la sensualidad, el drama y la celebración, llevando al espectador por emociones tan diversas como inesperadas”, comenta Carlos Casella.

“En los 70, Boite no era simplemente un club nocturno: era un espacio de aparición, seducción y misterio; un territorio donde importaba tanto entrar como ser visto. Ese espíritu atraviesa este nuevo espectáculo, que recupera la estética del cabaret y la transforma en una experiencia contemporánea, vibrante y provocadora”, concluye el artista.
Griselda Siciliani, en esmoquin Ramírez
En la entrega de los Premios Pinti en el Teatro Colón, Griselda Siciliani se mostró con un esmoquin negro de Pablo Ramírez. El modelo es clásico y elegante, con saco entallado de doble abotonadura, hombreras y solapas satinadas y pantalón sutilmente acampanado.

El vestuario se completó con ítems tradicionales de la sastrería: camisa blanca y moño negro en el cuello. Coronó con calzado al tono con terminación en punta, taco alto y plataformas y aros colgantes con perlas grandes y moños.







