Posó para la edición latinoamericana de la famosa revista con un jugado look de la marca española de la que es embajadora.
Aunque se puede decir que Nicki Nicole ya es una figura consagrada en el mundo de la música (viene de cantar con Andrea Bocelli, entre otros importantes logros), ahora se puede decir que también conquistó la moda.
La cantante rosarina hizo su primera tapa de Vogue, para la edición latinoamericana de la revista, vestida por la firma de moda barcelonesa Desigual, que la tiene como cara de una de sus últimas campañas.
En la portada, la intérprete de Entre Nosotros llevó un vestido lencero en color nude con estampado abstracto en gris, breteles finos y falda liviana y fluida con terminación asimétrica y ruedo festoneado.

Lo complementó con sandalias símil denim de tiras finas cruzadas. El beauty look fue descontracturado y minimal: el pelo recogido con mechones delanteros sueltos y maquillaje natural con máscara de pestañas y gloss.
El resto de los looks presentaron una estética audaz y effortless en partes iguales, con los estampados y colores distintivos de la marca. En una de las tomas, llevó una camisa celeste con flores realistas y una falda negra de silueta recta.

A continuación, lució un vestido con corpiño negro y sin mangas, ajustado, y falda anudada con estampado artístico en azul, amarillo y rojo.

Más romántica y delicada, también apostó por un conjunto blanco de camisa con brocado y pantalón denim a juego de corte Oxford, con pespuntes a la vista.

Fotografiada por Lucas Ricci, Nicki Nicole combinó una camisa entallada de estampado cuadrillé en rosa, lila y rojo con una falda off white adornada con apliques voluminosos en forma de espirales. Los aros colgantes le dieron un toque boho chic al conjunto.

Por último, recostada sobre un sillón con tapizado floral, posó con un vestido amarillo con flores blancas. El modelo es de escote recto sin mangas, silueta ajustada en la zona de la cintura y falda fluida. Como broche de oro, llevó un pequeño aro plateado firmado por Bulgari.

En la entrevista que brindó a la publicación, la cantante habló acerca de cómo fue protagonizar la campaña de Desigual y reflexionó sobre su vínculo con la moda y la imagen: “Creo que parte del amor propio fue trabajar así para una marca, mostrarse de otra manera, transformarse y crecer, dejar de tener el control […] en mi música y en mis videos yo tengo el control”, dijo.







