Llegó a la alfombra roja con un vestido strapless negro con falda sirena armada y la imagen se volvió viral.
Cuando parecía que ya no quedaba ninguna sorpresa, la noche del estreno de El Diablo se viste a la Moda 2 en Nueva York tuvo uno de los momentos más icónicos: la llegada de Lady Gaga a la alfombra roja. La cantante también participa en la película protagonizada por Anne Hathaway y Meryl Streep.
Después de que los personajes principales desfilaran por la red carpet, la cantante hizo su aparición en la premiere con un look de gala clásico y minimalista, que responde a esta nueva era más discreta y sofisticada de la artista.

Eligió un vestido negro de escote strapless en picos y falda sirena con volumen hacia la zona del ruedo. Completó el look, al mejor estilo old Hollywood, con aros de brillantes plateados.

Como broche de oro, llevó el pelo recogido en una cola con raya al costado y maquillaje con delineado cat eye, máscara de pestañas, rubor y labial nude en un tono frío.

Los protagonistas de “El Diablo se viste a la moda 2″ impactaron en la alfombra roja
Los looks de los protagonistas de la esperada película no se quedaron atrás. Para el gran estreno, Meryl Streep llevó una impactante capa de cuero con un lazo anudado al cuello firmada por Givenchy.
Complementó el diseño, de silueta acampanada, con guantes negros del mismo género y anteojos de sol al tono. Un detalle que aportó un aire de misterio que calza perfecto con su personaje, la icónica Miranda Priestly.
Anne Hathaway, cada vez más consagrada como ícono fashionista, brilló con un vestido Louis Vuitton rojo de corset ajustado y falda estructurada de largo midi con pliegues. Uno de los detalles son los extremos puntiagudos del escote, un sutil guiño al diablo.

Complementó el vestuario con sandalias rojas de tiras finas y taco aguja y un peinado suelto con raya al costado. Coronó el estilismo con labios rojos, que contrastaron con su tez pálida.

Emily Blunt, que vuelve a ponerse en la piel de Emily Charlton, se diferenció de las protagonistas con un impactante vestido nude de Schiaparelli. El diseño, fiel al sello de la marca, tiene un corset texturado de inspiración floral y falda asimétrica de varias capas de tul.

Stanley Tucci, el entrañable director creativo que acompaña a los personajes principales, apostó por un clásico traje negro con camisa blanca de Armani. Combinó el modelo con una corbata gris y anteojos de sol negros.








