Se trata de Casavalle uno de los barrios más violentos de Montevideo. “Hay chicos que no van a la escuela por miedo a no volver”, dijo.
El Papa León XIV visitó este sábado el corazón del barrio Casavalle, uno de los barrios más pobres de Montevideo y habló de los chicos que “no van a la escuela por miedo a no volver” y las madres que no tienen medios para alimentar a sus hijos.
La agenda del Sumo Pontífice tuvo uno de sus momentos más humanos y cercanos cuando caminó hasta la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, situada en lo más profundo de esa barriada del norte de la capital uruguaya.
Casavalle abarca distintos microbarrios con altísima densidad de población, la mayor desigualdad socioeconómica de Uruguay y los mayores índices de violencia.
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El Papa rompió con el protocolo previsto para desviarse de su trayecto para saludar a los sacerdotes y residentes de un hogar religioso de esos suburbios montevideanos.
“No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver. No podemos acallar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos”, dijo.
Casavalle es un una villa donde los enfrentamientos y las balaceras forman parte de una realidad cotidiana que afecta al sector más desprotegido de la sociedad uruguaya, especialmente durante la noche.
“Un hijo de este país, tan rico en recursos, no debería irse a dormir sin comer, ni debería renunciar a recibir una educación y un futuro dignos debido a la inseguridad que reina en las calles”, sostuvo en unas palabras que chocan de lleno con el individualismo del discurso libertario. “Mucho menos debería sufrir violencia hasta el extremo de llegar a perder la vida”, agregó.
En Casavalle trabajan instituciones y grupos vinculados a la Iglesia que impulsan tareas de asistencia, acompañamiento comunitario y contención. Entre ellas se encuentran organizaciones de Cáritas, las Hermanas de la Madre Teresa y los Focolares, que desarrollan distintas iniciativas junto a los vecinos.
Según un informe de la BBC cerca de dos tercios de los vecinos de la zona identifican “la droga” como un problema principal y los enfrentamientos entre grupos vinculados a ella como una preocupación.
El año pasado, la seccional policial de la zona registró 39 denuncias de homicidios, lo que equivale a 44,1 casos cada 100.000 habitantes, la mayor tasa de Montevideo en ese período, según datos oficiales.
Tal proporción casi triplica la media de homicidios de toda la ciudad (16,5), es apenas menor a la que tuvo en 2025 la ciudad colombiana de Cali (46,8 cada 100.000 personas) y casi el doble que la tasa de muertes violentas que hubo en Río de Janeiro (22,7 cada 100.000 habitantes).
Los expertos atribuyen buena parte de esas muertes en Casavalle a conflictos de microtráfico y disputas territoriales.
















































