Racing cayó 2-0 ante Belgrano en Avellaneda y dejó una imagen preocupante antes de un clásico decisivo para sus aspiraciones. El Pirata, que llegaba como campeón, aprovechó sus oportunidades y se llevó tres puntos importantes, mientras la Academia quedó obligada a reaccionar.
La Academia no tuvo la noche que esperaba en el Cilindro. Racing recibió a Belgrano con la intención de hacerse fuerte en casa, pero se encontró con un rival eficaz que supo aprovechar sus momentos y terminó imponiéndose por 2-0.
El conjunto de Avellaneda intentó asumir el protagonismo, manejar la pelota y generar situaciones para abrir el marcador. Sin embargo, le costó transformar sus avances en ocasiones claras y sufrió ante un Belgrano que se mostró ordenado y peligroso cuando encontró espacios.
El Pirata hizo valer su contundencia y consiguió tomar ventaja en el resultado. Con el marcador en contra, Racing tuvo que arriesgar más, pero no encontró la reacción necesaria para cambiar el rumbo del encuentro.
BELGRANO PEGÓ Y RACING NO ENCONTRÓ RESPUESTAS
El equipo cordobés sostuvo su plan, aprovechó sus oportunidades y amplió la diferencia hasta establecer el 2-0 definitivo.
Racing buscó descontar y evitar la derrota ante su gente, pero chocó con las dificultades que había mostrado durante buena parte del partido. La falta de eficacia y los problemas para romper el orden rival terminaron condicionando sus posibilidades.
UNA DERROTA QUE ENCIENDE LAS ALARMAS
El resultado deja a la Academia frente a una semana exigente. La caída ante el campeón golpea en lo anímico y aumenta la presión de cara al clásico, un partido que aparece como una oportunidad inmediata para cambiar la imagen.
Belgrano, en cambio, se marchó de Avellaneda con una victoria sólida, construida desde el orden y la efectividad.
Racing perdió 2-0, no encontró respuestas y llega obligado a levantar su nivel antes del clásico. El margen para recuperarse empieza a achicarse.


















































