A través del modelo rent to rent, alquila viviendas para subarrendar sus habitaciones y generar ingresos mensuales. La mujer reveló cuánto paga, cuánto cobra y qué ganancia busca obtener por cada operación.
Una mujer de Zaragoza, España, encontró una oportunidad de negocio en el mercado inmobiliario y hoy es propietaria de cinco pisos y administra decenas de habitaciones en alquiler. Rocío explicó cómo funciona el modelo conocido como rent to rent, con el que alquila viviendas para luego subarrendar sus habitaciones con autorización de los dueños, y reveló los números detrás de su emprendimiento.
En una entrevista en el pódcast Libertad Inmobiliaria, la mujer contó que llegó a gestionar alrededor de veinte pisos y un total de 75 habitaciones. Según explicó, paga unos 950 euros mensuales por el alquiler de un piso y, si logra ocupar las cuatro habitaciones a unos 400 euros cada una, recauda 1600 euros al mes.
La diferencia inicial de 650 euros no representa el beneficio neto. De ese monto, Rocío descuenta gastos de suministros, internet y otros servicios. Según sus cálculos, el objetivo es que cada vivienda le deje unos 410 euros mensuales de ganancia, cifra que utiliza como referencia para decidir si una operación es rentable.
De la primera compra en Zaragoza al modelo rent to rent
La historia de Rocío como propietaria comenzó en diciembre de 2019, cuando adquirió su primer piso en Zaragoza. Para analizar la inversión, utilizó una planilla de Excel que le permitió ordenar los números y prever la rentabilidad.

La reforma del inmueble coincidió con el inicio de la pandemia y quedó interrumpida por el confinamiento de marzo de 2020. Durante ese tiempo, Rocío debió seguir pagando la hipoteca sin poder alquilar el piso.
Con ayuda de su familia, logró terminar las obras y, tras una pausa en las inversiones y una mudanza a Bilbao, amplió su cartera hasta alcanzar los cinco pisos en propiedad. Ese patrimonio se diferencia de los pisos que gestiona bajo el sistema de subarriendo, que pertenecen a otros dueños.
Cómo funciona el subarriendo: inversión, ingresos y selección de inquilinos
El piso tipo que Rocío utiliza como ejemplo está ubicado en un barrio trabajador y cuenta con tres dormitorios y un salón, que transforma en una cuarta habitación para alquilar. Antes de empezar a subarrendar, invierte unos 3000 euros en muebles y equipamiento, como camas, escritorios y menaje de cocina.
Según relató, suele recuperar esa inversión inicial en un plazo de seis a siete meses. El monto puede variar según el estado del piso y el acuerdo con el propietario.
Su primer contrato de rent to rent lo firmó en septiembre de 2023, en Bilbao, tras contactar a propietarios que publicaban en Idealista. Consiguió gestionar un piso de cinco habitaciones, haciéndose cargo de la administración integral y liberando al dueño de las tareas cotidianas.
Después de esa primera experiencia, nuevas oportunidades llegaron por recomendaciones y contactos en el sector inmobiliario.
La selección de inquilinos es clave en su trabajo. Rocío realiza entrevistas telefónicas y presenciales para reducir problemas de convivencia y de pago. Entre los inquilinos hay trabajadores y estudiantes, y procura que los perfiles sean compatibles. En una ocasión, alojó a once empleados de una empresa de soldadores en varios pisos.
La estancia media por habitación ronda los seis meses, lo que implica una rotación constante y la necesidad de buscar nuevos ocupantes cada vez que queda una plaza libre.



















































