Fiscales federales apuntaron a Gustavo Shanahan y tres miembros de su familia. Y a Jordi Pujol Ferrasola, del grupo catalán que en el pasado controlaba la terminal rosarina.
Una estructura impresionante dispuesta para el lavado de dinero en el Puerto de Rosario, que incluye blanqueo de operaciones de narcotráfico y transferencias simuladas de acciones, queda a la vista en una serie de detenciones concretadas este miércoles, donde aparecen los más altos funcionarios que administraron la concesión. Entre los acusados aparecen Jordi Pujol i Ferrasola, hijo del ex presidente del gobierno de Cataluña, y del contador rosarino Gustavo Shanahan, quien fue gerente de Terminal Puerto Rosario, actualmente condenado y preso en la cárcel federal de Marcos Paz por participar desde su financiera como engranaje del comercio de drogas en la ciudad.
Las maniobras incluyen operaciones de lavado a partir de comercio de estupefacientes, blanqueo de dinero con la compra de fichas en las salas VIP del Casino City Center de Rosario, y transferencia de acciones del Puerto de Rosario a empresas reales y simuladas. Los acusados fueron adjudicatarios de una concesión que ya no explota el puerto en Rosario.
Mucho del dinero blanqueado llegó desde España. Y también según los investigadores, tras el proceso de lavado por agentes financieros rosarinos, volvió a ese país.
La madeja de lavado sistemático en el puerto rosarino que deja a la luz un equipo de fiscales federales muestra la dinámica sin control de operaciones entre 2010 y 2021. Quienes actúan en este grupo son los fiscales Matías Scilabra, Juan Argibay Molina, Federico Reynares Solari, Diego Velasco y Matías Mené.
Los ilícitos económicos son tantos y tan diversificados que cuesta enumerarlos. Puede resumirse que para los fiscales existió un entramado de operaciones para dar apariencia lícita a bienes que venían de actos delictivos. En una época que ya Pujol Ferrusola era investigado por el Juzgado N° 5 de la Audiencia 1 Nacional en Madrid por un patrimonio vinculado a actividades de corrupción y blanqueo de capitales.
Un asunto que una vez más pone en evidencia la bochornosa inacción de la Justicia Federal de Rosario en este tiempo, en este caso, con delitos de guante blanco cometido por altas figuras del establishment. Las operaciones de lavado que ahora conducen a detenciones de personas incluso vinculadas al comercio de droga abarcan un lapso que empezó hace 16 años sin que ningún actor de los juzgados federales que entonces eran depositarios de la acción penal o fiscales de la jurisdicción detectaran nada. Lo mismo puede caber al Ente Administrador del Puerto de Rosario (Enapro) que es el responsable del contralor de la concesión.
La pesquisa que llevan adelante los fiscales federales, en general un plantel de funcionarios que llevan relativamente poco tiempo en sus cargos, ordenó y obtuvo que se produzca la detención de Jordi Pujol Ferrusol), de Graciela Niobe Tuero (esposa de Gustavo Shanahan), de Esteban Gustavo Shanahan y de Lucila Olga Shanahan para que sean indagados. Las imputaciones alcanzan también a las sociedades que administraron: Pro Puerto SA, Interlogística Portuaria SA Increase SA, Natural Food SRL y a Gustavo Pedro Shanahan.
Ivan Ferrarons, un ex rugbier integrante del grupo, fue localizado en España y tiene pedido de captura internacional. Está indicado en causas previas por ser el enlace entre grupos narcos que le facilitaban dinero para ser cambiado por divisas en la finaciera de Gustavo Shanahan.
Como accionista, director y presidente de Pro Puerto SA, Gustavo Shanahan está sospechado de haber dispuesto de las acciones de Terminal Puerto Rosario S.A. entre 2010 y 2019, mediante la constitución de garantías, la transferencia de esas acciones y el posterior cobro del precio pactado. Esas operaciones se dieron para blanquear bienes que, hacia fines de 2005, estaban vinculados a Jordi Pujol Ferrusola, por esa época ya investigado por corrupción y blanqueo de capitales en España.
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También se le imputó haber administrado y puesto en circulación fondos provenientes del comercio de estupefacientes juzgado en la causa “Manzo”. Este es el procesado por el cual condenaron por narcotráfico en 2023 al aviador peruano radicado en Rosario Julio Andrés Rodríguez Granthon, a una pena única de 21 años de prisión, y de Gustavo Shanahan a 7 años de prisión.
Los hechos por los que se imputa ahora al ex presidente del Puerto de Rosario son fenómenos de lavado de activos. Lo que ya le mereció sentencia condenatoria son acciones por las que se lo consideró vinculado a una estructura de narcotráfico en Rosario como integrante.
Lo que en general está en un largo análisis de los fiscales federales es que este grupo realizó transferencias sistemáticas de acciones de Terminal Puerto Rosario, enajenando su patrimonio, que en algunos hechos terminaron cedidas a favor de la agroexportadora Vicentin, que poco después entraría en un proceso de cesación de pagos y posterior concurso preventivo.
Tambien se les reprocha a integrantes del grupo haber administrado fondos de origen ilícito, entre los años 2012 y 2021, mediante conductas ejecutadas de forma sistemática en salas de juego de azar de la provincia de Santa Fe, bajo la órbita de las firmas Casino de Rosario SA y la Lotería de Santa Fe, por un monto superior a los 23 millones de pesos, cifra no actualizada.
Específicamente, la conducta se fragmentó en operaciones reiteradas de compra y cambio de fichas en las dependencias VIP -llamada ruleta americana -, por una suma superior a 19.839.426,50, combinadas con el cobro formal de cinco premios de sorteos oficiales por cuatro millones de pesos. Esas operaciones según los fiscales buscaban ocultar el rastro del dinero en efectivo no declarado y dar apariencia de origen lícito a las ganancias en pesos que provenían del comercio organizado de estupefacientes.
Ese dinero provenía de la cueva que Shanahan administraba en España 889 de Rosario. Las salas de juego fueron el medio para reinsertarlo en el circuito legal
También quedó imputado Gustavo Shanahan, en su carácter de accionista y director de Pro Puerto S.A. y de fiduciario del Fideicomiso Country Golf Rosario haber intervenido en una serie de operaciones de división, adjudicación y desprendimiento de lotes de terreno de ese desarrollo. Según los fiscales lo hizo actuando de forma coordinada con su esposa, Gracie Niobe Tuero, y con sus hijos Esteban Gustavo Shanahan y Lucila Olga Shanahan. Las operaciones se desarrollaron entre los años 2014 y 2024 y tuvieron por finalidad recibir y dar apariencia lícita a fondos transnacionales sucios que la organización de Jordi Pujol Ferrusola inyectó desde el año 2005.
También le atribuyeron a Shanahan haber puesto en circulación en el mercado lícito fondos del comercio de drogas recibidos en su financiera de calle España. Los fondos según los investigadores llegaron vía Iván Ferrarons, quien asumía de manera directa la intermediación, gestión y ejecución de operaciones de cambio
Ferrarons actuó bajo la identificación de “Iván Dólar” en las comunicaciones mantenidas con la red criminal liderada por Julio Rodríguez Granthon, recibió las masas de dinero en moneda nacional originadas en el comercio de estupefacientes, se ocupó del recuento, del cambio a moneda extranejara y su posterior salida e integración al circuito informal a través de operaciones financieras de cable, transferencias internacionales e intermediación directa con mesas de cambio y cuevas de la plaza local.
Luego de que fuera secuestrada esa suma en un allanamiento, el contador Shanahan intentó justificar el origen de ese dinero mediante un contrato simulado para ceder a Vicentin S.A.I.C. los derechos de intermediación de un negocio inmobiliario a una familia de apellido Tettamanti por la supuesta suma de 240.000 dólares.
















































