El Concejo Municipal sancionó este martes la declaración de emergencia hídrica, climática y operativa impulsada por el Ejecutivo. La iniciativa contó con el respaldo del oficialismo y de los concejales del CER, mientras que el Frente Chaqueño no acompañó.
El Concejo Municipal de Resistencia aprobó este martes la emergencia hídrica, climática y operativa, luego de varias semanas de discusión por las facultades que la ordenanza otorga al Ejecutivo y los mecanismos de control sobre los recursos que se utilicen. La sesión contó con la participación de 11 concejales.
La iniciativa enviada por la gestión municipal obtuvo los votos necesarios con el acompañamiento del oficialismo y de los ediles del CER, mientras que el Frente Chaqueño no respaldó el proyecto. De esta manera, el Ejecutivo contará con herramientas administrativas para acelerar contrataciones, adquisiciones y convenios destinados a responder ante posibles contingencias provocadas por lluvias intensas.
El CER acompañó, pero pidió controles
Tras la votación, la concejal Soledad Villagra explicó que su espacio decidió respaldar la emergencia, aunque anticipó que realizará un seguimiento sobre la utilización de las facultades otorgadas al municipio.
“Acompañamos la emergencia con responsabilidad y con el compromiso de controlar“, sostuvo Villagra, quien afirmó que la situación de la ciudad requiere “respuestas y acciones concretas para los vecinos y vecinas de Resistencia”.
La edil señaló que el acompañamiento estará sujeto a la exigencia de “información clara, transparencia, seguimiento y rendición de cuentas sobre cada decisión, acción y recurso que se utilice”.
Villagra indicó además que durante el análisis del proyecto mantuvieron reuniones, realizaron observaciones y acercaron propuestas. En ese contexto, informó que este martes tomó estado parlamentario el proyecto N.º 121-2026-218AE, que solicita la creación de un comité destinado al seguimiento de la emergencia.
“Esperamos que el Gobierno municipal realice los trabajos acordes a esta situación y que las acciones lleguen efectivamente a los sectores de la ciudad que las necesitan“, planteó.
Una discusión que llevaba varias semanas
El tratamiento de la emergencia había generado diferencias desde su paso por las comisiones de Obras y Hacienda. El oficialismo defendió desde un primer momento la necesidad de contar con una herramienta que permitiera reducir los tiempos administrativos ante los pronósticos de lluvias vinculados con El Niño.
La concejal radical Analía Verón había explicado que la ordenanza permitiría, por ejemplo, adquirir directamente bombas, colchones o insumos y celebrar convenios con organismos como APA, Vialidad o municipios del Área Metropolitana. También había aclarado que la emergencia no habilita por sí misma la toma de créditos, ya que cualquier financiamiento de esas características deberá volver al Concejo para obtener autorización.
Desde sectores opositores, en cambio, se habían formulado cuestionamientos por la ausencia de un plan hídrico detallado, con precisiones sobre zonas críticas, obras, equipamiento y recursos necesarios.
El concejal Guillermo Monzón, de Resistencia Futura, había resumido esa posición al señalar que no existía una oposición a declarar la emergencia sino al alcance original del proyecto: “Estamos a favor de la emergencia hídrica, pero queremos que sea en el marco de un plan, saber dónde se va a invertir y cómo se va a invertir”.















































