La abogada de Victoria Cantero aseguró que tiene recuerdos fragmentados del episodio que terminó con la muerte de Matías Julián Álvarez Guardia. “No recuerda el cuchillo”, afirmó.
“Alguna cosa recuerda y otras no”. Con esa frase, la abogada Celeste Segovia describió uno de los puntos centrales de la estrategia de defensa de Victoria Cantero, la única acusada en la investigación por el crimen de Matías Julián Álvarez Guardia en Chaco.
Según explicó la letrada, la joven presenta una “amnesia lacunar” vinculada con el episodio. Tiene recuerdos fragmentados de lo ocurrido, pero no logra reconstruir de manera completa la secuencia que terminó con la muerte de su pareja.
“Puede ser un shock postraumático producto del episodio que sufrieron ese día Victoria y Julián”, planteó Segovia, en diálogo con Diario Chaco.
El relato de la abogada marca uno de los interrogantes que todavía busca responder la investigación: cuánto de lo que Victoria recuerda corresponde a sus propias vivencias y cuánto pudo haber incorporado posteriormente a partir de la información que recibió sobre el caso.
“Ni siquiera recuerda el tema del cuchillo”
Segovia aseguró que su clienta puede reconstruir algunos momentos previos al desenlace fatal, entre ellos parte de la discusión y “determinadas cuestiones del momento”.
Sin embargo, hay fragmentos centrales que permanecen fuera de su memoria. “Ni siquiera recuerda el tema del cuchillo”, afirmó la abogada.
Para la defensa, las pericias psicológicas y psiquiátricas serán determinantes para establecer cuál era el estado emocional de la joven y si existieron factores que pudieron afectar su capacidad para registrar o recordar después lo ocurrido.
La estrategia todavía no está cerrada. Los abogados esperan contar con la totalidad de la evidencia antes de definir una postura definitiva para el caso.
La hipótesis de una mujer maltratada
El otro eje que analiza la defensa es el contexto de la relación entre Victoria y la víctima. Segovia señaló que también se estudia si la joven podría presentar “algún tipo de síndrome de mujer maltratada”.
“Nosotros creemos que vamos a poder probar las circunstancias extraordinarias de atenuación por el contexto de violencia de género”, afirmó la letrada.
Para avanzar en esa hipótesis, será clave reconstruir qué ocurría en la relación antes del episodio y cuál era la dinámica entre ambos. Pero, por ahora, la defensa evita cerrar una explicación sobre lo sucedido y espera los resultados de las evaluaciones pendientes.
Los llamados después del crimen y el misterio del celular
Otro capítulo de la investigación está relacionado con los teléfonos. La defensa busca reconstruir las comunicaciones realizadas inmediatamente después del hecho y determinar qué ocurrió con el celular de Álvarez Guardia.
Según Segovia, habría existido un primer llamado realizado por la víctima al hermano de Victoria y después otro efectuado por la acusada desde el teléfono de su novio.
No obstante, la abogada aclaró con cautela: “Aparentemente, hay dos llamados, uno de Julián. Digo aparentemente por qué todavía no está la pericia informática de los teléfonos”.
La defensa, además, busca determinar qué información quedó almacenada en el teléfono de Álvarez Guardia y si pudo haberse eliminado algún contenido antes de que el dispositivo llegara a manos de la Justicia.
Segovia explicó la abogada, los investigadores cuentan con distintas herramientas para intentar recuperar información de los dispositivos y solicitar datos a plataformas y compañías telefónicas. “Se clona la tarjeta SIM, es muy difícil borrar estos contenidos o lo que está en redes sociales”, sostuvo.
Mientras avanzan esas pericias, la defensa espera también los estudios psicológicos y psiquiátricos de Victoria. Esos resultados podrían convertirse en una pieza clave para determinar si las “lagunas” que describe su abogada tienen una explicación compatible con un shock postraumático y, al mismo tiempo, para definir la estrategia con la que la joven enfrentará la investigación.
La expectativa de la defensa es que la causa pueda quedar más definida entre octubre y noviembre, cuando se complete buena parte de las medidas de prueba pendientes.
Cómo fue el crimen en Chaco
El hecho ocurrió el domingo en una casa ubicada sobre la calle Donovan al 1400, en la ciudad de Resistencia. De acuerdo con la investigación, Matías Julián Álvarez Guardia recibió una profunda puñalada en el pecho durante una discusión con su pareja, Victoria Luz Cantero.
Tras el ataque, fue trasladado de urgencia por un amigo al Hospital Julio C. Perrando, donde fue sometido a una intervención quirúrgica. Sin embargo, murió poco después como consecuencia de un shock hipovolémico que derivó en un paro cardiorrespiratorio.














































