El gobierno de Leandro Zdero continúa profundizando su estrategia de financiamiento mediante la colocación de deuda de corto plazo. Este jueves, la Provincia del Chaco licitó Letras de Tesorería por un total adjudicado de $51.124.670.727, según informó A3 Mercados, en una operación que revela la persistente fragilidad financiera del distrito.
La licitación incluyó la reapertura de las clases 6 y 9, que concentraron el grueso de la colocación con $40.351 millones y $9.770 millones respectivamente. La Clase 6, con vencimiento a 98 días, paga un interés del 26% nominal anual, mientras que la Clase 9, a 91 días, ofrece un 25,75% anual. Se trata de tasas significativamente altas para instrumentos de tan corto plazo, lo que evidencia el costo que el Estado provincial debe afrontar para obtener liquidez.
La Clase 12, con vencimiento en noviembre, logró adjudicarse por apenas $972 millones, mientras que la Clase 14, a 364 días, apenas alcanzó los $30 millones. La Clase 13 fue declarada desierta, un dato que refleja el escaso apetito de los inversores por compromisos de mediano plazo del Chaco.
Este nuevo endeudamiento se suma a una gestión que ya acumula más de $1,3 billones en adelantos federales en apenas 25 meses. Según el IERAL, la provincia tiene un déficit financiero del 6,8% del gasto total, el cuarto más alto del país, y para alcanzar el equilibrio necesitaría recortar el gasto real en un 10%, lo que implicaría despidos o congelamiento salarial.
El gobernador, que recientemente acordó con Nación la refinanciación de casi $477 mil millones en el marco del REOR,hipoteca la coparticipación futura para cubrir el rojo de las cuentas provinciales. La pregunta que persiste es qué destino tuvieron los $300 mil millones que la Legislatura autorizó tomar en deuda en diciembre de 2025, mientras los chaqueños ven cómo el dinero se diluye en el pago de intereses que no generan obra pública ni mejoras en su calidad de vida.



















































