(*) Columnista invitado. El Banco Central amplió el acceso al crédito en dólares para empresas que no facturan en esa moneda, pero exige más capital a los bancos y traslada el riesgo cambiario a quien se endeuda.
El Banco Central acaba de tomar una decisión que reconfigura el mapa del crédito corporativo. A partir de ahora, los bancos pueden destinar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a financiar a empresas que no generan ingresos en moneda extranjera. Hasta hace unos días, esa puerta estaba cerrada: solo podían tomar deuda en dólares las compañías con flujo de facturación dolarizado. La flexibilización marca la mayor apertura del crédito en moneda dura desde el fin de la Convertibilidad, hace veinticinco años.
Los números explican por qué la medida llegó ahora. Los depósitos privados en dólares superan los USD 40.000 millones, mientras que los préstamos en esa moneda apenas alcanzan los USD 24.800 millones. Hay, entonces, cerca de un 17% de capacidad ociosa: dólares que están en los bancos sin destino productivo. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, estimó que el potencial de nuevo crédito bajo el esquema asciende a USD 6.000 millones. La medida también persigue un objetivo cambiario que no siempre queda claro: cada crédito otorgado debe liquidarse obligatoriamente en el MULC, sumando oferta de divisas al mercado oficial.
La letra chica prudencial merece atención. El Banco Central obligó a los bancos a respaldar estos préstamos con un capital equivalente al 125% del que aplicaría a un crédito comparable, a computar cada financiación por 1,25 veces su monto en los límites de exposición, y a evaluar la capacidad de repago del tomador bajo distintos escenarios cambiarios. En criollo: la regulación reconoce que el crédito es más riesgoso y exige colchón extra.
Desde la ventanilla, la aritmética luce tentadora. Con el Banco Nación pagando 4,75% anual por un depósito en dólares a plazo, y con estimaciones privadas que ubican la tasa activa entre 7% y 8% anual, el costo del financiamiento en dólares queda muy por debajo del costo actual del crédito en pesos. Para una pyme la diferencia puede ser de veinte o más puntos por año — exactamente el tipo de número que hace que un dueño de empresa firme sin leer con detalle. Y ese es, precisamente, el problema.
La tasa nominal más baja del crédito en dólares no significa que sea más barato. Es un crédito con el riesgo cambiario transferido del banco a la empresa. En un préstamo en pesos, el banco cobra tasa alta en parte porque asume él la posibilidad de que la moneda se deprecie. En un préstamo en dólares, esa posibilidad la asume íntegramente el deudor. Si el peso se mueve, la cuota se ajusta. Si el peso se mueve fuerte, la empresa que cobra en pesos y debe pagar en dólares queda contra la pared. Los que estuvieron cerca de la Convertibilidad conocen este mecanismo de memoria.
El timing agrega una capa adicional. 2027 es año electoral, y los años electorales argentinos rara vez transcurren sin episodios de volatilidad cambiaria. Una empresa que tome hoy un crédito a doce, dieciocho o veinticuatro meses estará atravesando el pico de la incertidumbre política justo cuando le toque cancelarlo. El escenario base puede ser benigno, pero la asimetría es evidente: si el dólar se mantiene, la empresa gana el diferencial de tasa; si el dólar salta, puede perder mucho más de lo que ganó.
Hay una regla simple que ayuda a decidir. El crédito en dólares tiene sentido cuando el flujo de repago está, por naturaleza o por cobertura contratada, alineado con la moneda de la deuda: un exportador que factura en dólares, un desarrollador inmobiliario que vende a valor dólar, una empresa que arma una cobertura cambiaria formal por el plazo del préstamo. Fuera de esos casos, el crédito en dólares para una empresa que cobra en pesos no es financiamiento barato: es una posición cambiaria abierta apalancada, disfrazada de línea comercial. La tasa que se ve es solo una parte del costo. La otra parte, la que no aparece en el contrato, se va a cobrar sola si el escenario cambia.














































