Se trata de Leonardo Silva y Antonio Íñiguez, ambos acusados de encubrimiento. La decisión estuvo basada en los resultados de las pericias telefónicas.
La justicia chaqueña dispuso este miércoles la liberación de Leonardo Silva y Antonio Íñiguez, ambos detenidos por su presunta participación en la desaparición de Axel González.
Estaban encarcelados desde fines de mayo y permanecían con prisión preventiva desde el 8 de junio, acusados por ‘encubrimiento’.
La excarcelación fue dispuesta por el Equipo Fiscal Núnero 14, a cargo de Julieta Arolfo, quien basó su decisión en los resultados de las pericias telefónicas efectuadas sobre diversos dispositivos de los dos sospechosos.
La resolución se produjo antes de la audiencia fijada para este jueves, en la que estaba previsto analizar el pedido de nulidad de la prisión preventiva y cese de la medida presentado por los abogados defensores de Silva e Íniguez.
De esta manera, la única persona que queda detenida en el caso es Antonio “Cuno” Gómez, exsuegro del joven desaparecido, quien había tenido una relación con Lorena Gómez, también detenida al comienzo de la investigación y luego liberada.

Por su parte, a casi 80 días de la desaparición de Axel, su madre se expresó a través de las redes sociales y ratificó que el hecho “fue planificado”. En ese sentido, señaló directamente a “Cuno” Gómez y su hija: “Que empiecen a hablar”.
Otra versión apunta hacia los tres policías -dos hombres y una mujer- que interceptaron al joven la noche de su desaparición, cuando iba caminando junto a su amigo Ariel Lázaro.
Cómo fue la desaparición de Axel González
Axel González, de 21 años, desapareció la noche del 17 de mayo cuando iba a ver a su exnovia en Resistencia. Horas después, al no tener noticias suyas, su familia denunció la desaparición y empezó una intensa búsqueda que, hasta el momento, no logró dar con su paradero.
La principal reconstrucción de aquella noche fue aportada por Ariel Lázaro, quien acompañaba a Axel y relató que el joven se asustó al ver un patrullero. Según su testimonio, fue entonces cuando salió corriendo y ya no volvieron a verlo.

Desde entonces se realizaron numerosos rastrillajes, especialmente en la zona de Puerto Tirol, aunque ninguno permitió encontrar pistas concluyentes sobre el destino del joven.
La investigación también tuvo un giro importante cuando la Policía del Chaco fue apartada del expediente y el caso quedó en manos de la Gendarmería Nacional, después de que tres efectivos policiales quedaran bajo sospecha.

















































