Ciberdelincuentes aprovechan la urgencia por conseguir un trabajo para desplegar campañas que roban dinero, contraseñas y datos personales.
En los últimos años, el mercado laboral cambió e internet, las plataformas y redes sociales ya son el principal terreno para conseguir trabajo.
Pero esta tarea implica confiar en perfiles, mensajes y formularios de personas que muchas veces solo se conocen a través de una pantalla. Esa distancia facilita el trabajo de ciberdelincuentes, que pueden adoptar una falsa identidad digital, presentar una vacante convincente y atrapar a víctimas que simplemente buscan un empleo.
“Hoy, más del 55% de los argentinos utiliza LinkedIn como su principal canal para encontrar nuevas oportunidades profesionales”, explicó a TN Tecno Lucas Moyano, fiscal especialista en ciberdelitos y evidencia digital.

Sin embargo, este crecimiento llegó acompañado de un fenómeno alarmante: “Los ciberdelincuentes aprovechan la necesidad y la urgencia de mucha gente por conseguir un empleo para robar dinero mediante falsas promesas, infectar computadoras con malware, robar credenciales bancarias y acceder a información confidencial de las empresas a través de los dispositivos de los propios postulantes”, agregó Moyano.
Estas maniobras suelen comenzar con un mensaje de un supuesto reclutador o con una publicación que promete una remuneración fuera de mercado. Una vez que la persona responde, el estafador intenta sacarla de la plataforma, apura el contacto y la conduce hacia WhatsApp, Telegram o un formulario externo.
El objetivo cambia según el método elegido. Algunas falsas búsquedas exigen un pago por una capacitación, un examen o la compra de equipos. Otras capturan claves de correo, cuentas bancarias o sistemas corporativos. En los casos que incluyen malware, la computadora del candidato también puede transformarse en una vía de acceso a información de la empresa para la que trabaja.
Estas campañas se apoyan en técnicas de ingeniería social: construyen una identidad creíble, presentan una oportunidad atractiva y generan urgencia para reducir el tiempo de comprobación. Por esa razón, una publicación con apariencia profesional no garantiza que la búsqueda sea auténtica.
Las cuatro señales que permiten reconocer una oferta de trabajo falsa
Según Moyano, antes de postularse a cualquier oferta en LinkedIn conviene prestar atención a cuatro indicios:
1. Desconfiá categóricamente de los sueldos altísimos o propuestas económicas desproporcionadas a cambio de tareas sumamente simples, como dar likes, mirar videos, calificar productos o reenviar mensajes a grupos de WhatsApp. “Ningún trabajo genuino paga sumas exorbitantes por un esfuerzo mínimo”, aseguró el especialista.
2. Tené en cuenta que ninguna empresa real ni ningún departamento de Recursos Humanos legítimo te va a pedir dinero bajo ningún concepto, ni para pagar capacitaciones obligatorias, exámenes preocupacionales, trámites administrativos o la compra de equipos de trabajo. “Tampoco te van a exigir datos de tus tarjetas de crédito, débito o CBU en una primera etapa de contacto”, agregó.
3. “Dudá si el supuesto reclutador tiene un perfil sospechoso: no tiene publicaciones antiguas, sus redes de contactos están vacías, usa fotos generadas por inteligencia artificial o si te exige llevar la conversación a WhatsApp o Telegram con la excusa de agilizar el proceso”, explicó Moyano. Esta práctica busca en realidad esquivar los filtros de seguridad y los detectores de fraude integrados en LinkedIn.
4. “Tené cuidado con los enlaces a formularios externos que te redirigen a sitios web de dudosa procedencia y te piden iniciar sesión con tu correo electrónico o credenciales corporativas”, afirmó. Estas páginas, por más que parezcan legítimas, suelen ser réplicas exactas diseñadas como trampas para robarte las contraseñas y tomar el control de tus cuentas.
Cómo comprobar si una búsqueda laboral es verdadera
El primer paso consiste en buscar la página oficial de la compañía y verificar si el puesto aparece en su portal de carreras. La dirección web debe coincidir con el dominio real de la empresa, tanto en el sitio de postulación como en el correo utilizado por el reclutador.
También conviene revisar el perfil de la persona que inició el contacto. El historial laboral, la actividad, los vínculos con empleados de la organización y una dirección de correo corporativa permiten reunir indicios. Si quedan dudas, se puede escribir a la empresa mediante un canal obtenido de su web oficial o consultar a un empleado real desde su perfil.
La conversación debería permanecer dentro de LinkedIn hasta que la identidad del reclutador y la existencia del puesto hayan sido confirmadas. Recordá que en ninguna instancia te pueden pedir que entregues contraseñas, códigos de autenticación, fotos de tarjetas ni credenciales de donde trabajaste. Tampoco es recomendable iniciar sesión en una supuesta plataforma corporativa desde un enlace recibido por mensaje: resulta más seguro abrir el navegador, escribir la dirección oficial y acceder desde allí.
Qué hacer si caíste en una estafa laboral de LinkedIn
La respuesta debe comenzar en cuanto aparece la sospecha. El orden de las medidas dependerá de la información entregada y de las acciones realizadas:
Lo principal es cortar el contacto inmediatamente. No respondas nuevos mensajes, no envíes más documentación y evitá realizar pagos adicionales. Antes de bloquear la cuenta, guardá capturas de la publicación, el perfil, la conversación, las direcciones web, los correos y los comprobantes.
Después, protegé las cuentas afectadas. Desde un dispositivo confiable, cambiá la contraseña de LinkedIn y la de cualquier servicio en el que hayas utilizado la misma clave. Asegurá primero tu correo electrónico asociado, activá la verificación en dos pasos y revisá las sesiones abiertas, los teléfonos y las direcciones de recuperación. LinkedIn recomienda además cerrar cualquier sesión o dispositivo que resulte desconocido.
“No te olvides de reportar y denunciar la publicación fraudulenta utilizando las opciones disponibles en los tres puntos del menú de la plataforma, y realizá la denuncia legal correspondiente ante las unidades especializadas en ciberdelito para frenar este tipo de maniobras”, agregó Moyano.
Luego, es una buena medida reportar la búsqueda y al supuesto reclutador. Dentro del aviso, abrí el menú de tres puntos, elegí la opción para denunciar el empleo y marcá que se trata de spam o una estafa. La plataforma permite especificar si el caso involucra fraude, phishing o malware. Los perfiles falsos y los mensajes sospechosos también cuentan con sus propios botones de reporte; después se puede bloquear al remitente.
También es recomendable, si hiciste algún pago o compartiste información financiera, comunicarte con tu banco y hacer la denuncia para informar operaciones sospechosas y pedir medidas como el bloqueo del acceso a la cuenta o la pausa de una tarjeta. El reclamo debe quedar asentado con su correspondiente número de gestión.
Por último, aislá tu computadora o smartphone ante indicios de malware. Si descargaste o ejecutaste un archivo sospechoso, desconectá el dispositivo del wifi o de la red y dejá de usarlo hasta que pueda revisarla un especialista o le hayas corrido una solución de seguridad (antivirus). Si se trata de una computadora laboral, comunicá el incidente al área de sistemas de la empresa.
Cómo hacer la denuncia en caso de ser víctima de una estafa virtual o un ciberdelito
Tenés diferentes alternativas en todo el país. El primer paso, siempre, es hacer la denuncia en una comisaría y/o en la Fiscalía más cercana a tu domicilio. Llevá toda la información del caso que tengas. También se recomienda comunicarse y hacer la denuncia en:
- Ministerio Público Fiscal. Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI): Sarmiento 663, Piso 6, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. (54-11) 5071-0044 o escribir y adjuntar la información por email a denunciasufeci@mpf.gov.ar.
- Ministerio Público Fiscal de CABA. Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas (UFEDyCI). Tel.: 0800-33- FISCAL (347225) o escribir y adjuntar la información por email a denuncias@fiscalia.gob.ar.
- División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal Argentina. Cavia 3350 1°. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tel. 4800-1120/4370-5899 o escribir y adjuntar la información por email a delitostecnologicos@policiafederal.gov.ar.
En caso de que creas que tus datos personales fueron expuestos, podés comunicarte con la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales para recibir información y asesoramiento para realizar denuncias de delitos relacionados con la privacidad o la protección de tus datos personales: Av. Pte. Gral. Julio A. Roca 710, Piso 5, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tel.: (54-11) 3988-3968 o escribir y adjuntar la información por email a datospersonales@aaip.gob.ar.

















































