El Chaco se posiciona como la provincia con la mayor inflación acumulada del país durante el primer semestre de 2026, alcanzando un preocupante 17,8%, según datos oficiales difundidos por Politikon. Esta cifra supera ampliamente el promedio nacional del 16,8% y evidencia el impacto de las políticas económicas del gobierno nacional en la economía provincial.

Detrás del Chaco se ubican Neuquén (17,3%), Santa Fe (17,1%) y Jujuy (17,0%), todas por encima del índice general. En el extremo opuesto, Río Negro registró la menor variación con 13,3%.
La situación se agrava para los empleados públicos chaqueños, que hasta el momento solo recibieron un 5% de incremento salarial en lo que va del año, muy por debajo de la inflación acumulada. Esta pérdida de poder adquisitivo profundiza la crisis en el bolsillo de los trabajadores estatales.

El reciente anuncio de un 10% de aumento en dos cuotas para lo que resta del año resulta insuficiente para recomponer el salario real. Con una inflación semestral del 17,8%, y proyectando que el año podría cerrar con números aún más elevados, los empleados públicos seguirán perdiendo terreno frente al aumento generalizado de precios.
El gobernador Leandro Zdero, aliado del gobierno nacional, enfrenta ahora el desafío de explicar por qué su provincia lidera este ranking negativo. Mientras tanto, los trabajadores chaqueños ven cómo sus ingresos se diluyen mes a mes, sin perspectivas de recuperación inmediata.
En junio, el IPC provincial mostró una desaceleración mensual del 1,7%, pero el acumulado semestral deja en evidencia la profundidad de la crisis inflacionaria que afecta a la provincia.














































